CAPITULO 25
Habían pasado unas semanas desde aquel incidente Jinki llevaba una cinta
protectora sobre la nariz y siempre era objeto de preguntas en su trabajo,
siempre respondía con una cálida sonrisa característica de él <Me he
operado la nariz, necesitaba verme guapo>. Había estado pensando en los
últimos días sobre lo que debía hacer, quizá en otro momento de su vida habría
dejado las cosas así, pero sabía que no debía porque todos estos problemas con
Claudia siempre fueron resultado de las veces que se quedó callado, las veces
que se dio por vencido y no quiso arriesgarse a algo con la más joven.
Hace unos días había llamado a la madre de Claudia, solo para saber si
estaba bien y disculparse una vez, fue lo suficientemente hábil para lograr
sacar la información que necesitaba <Sí, Claudia está ahora trabajando ¿No
sabías? Trabaja el museo nacional de música, sí, sí estoy muy orgulloso de
ella, hmm creo que podrías llamarle a la hora del almuerzo. Oh sí, a las tres
de la tarde ¿El número? Claro profesor Lee ahora se lo doy>.
Rápido, sin complicaciones, Jinki se encontraba a las afueras del museo
mirando su reloj el cual marcaba las dos con cincuenta y cinco de la tarde.
Llevaba consigo un pequeño ramo de girasoles, no sabía si exageraba, pero él se
sentía satisfecho con ese presente que simbolizaba sus ganas de querer arreglar
las cosas, de empezar desde cero. Estaba nervioso, no podía mantenerse quieto
en un solo lugar y su corazón latió más rápido cuando algunos empleados
comenzaron a abandonar el lugar, aunque sintió que se detuvo cuando sus ojos se
encontraron una escena que no esperaba.
Claudia salía del brazo de aquel chico alto, Hyungwon, sí así se llamaba
y lo sabía bien a lo lejos podía ver cómo esta sonreía era una sonrisa que
recordaba bien, cuando la veía reír con su pequeño hermano y Jonghyun, se
escondió entre los arbustos, pero fue un acto tonto, típico de Onew porque
Hyungwon ya lo había visto y esas flores amarillo chillón llamaban la atención.
-¿Jinki? —cuestionó la chica
al acercarse ambos a él, una reacción que no esperaba pero que lo puso nervioso.
-Yo… Yo estaba… —de pronto Jinki sudaba, tartamudeaba y no sabía que
decir ni donde poner el rostro, casi usaba las flores para cubrirse con ellas.
-¿Estabas vendiendo flores? Genial, te compro una ¿Cuánto sería? —el
joven más alto sacaba su billetera cuando Claudia le dio un pequeño codazo
porque sabía bien que se burlaba.
-Realmente… —el más viejo se armó de valor porque no sería la burla de
ese chico ¿Qué se creía? Era guapo, pero no impactaba más allá de su apariencia,
sí eso pensó. -Realmente las traje para ti, Claudia. —extendió el
pequeño ramo hacia la chica que solo hizo una mueca y levantó una ceja dudosa,
pero las tomó, sí, las tomó sin quejarse y Onew no podía creerlo ¿Habían
cambiado a Claudia? ¿Era un alien? Qué estaba sucediendo no entendía y miró
hacia el otro joven que ya había guardado su billetera y no parecía estar
enojado, es más, sonrió.
-Son hermosas, apuesto que se verán divinas en el florero que nos obsequió tu mamá.
—Jinki lo miró con odio ¿A qué venía ese comentario? Aunque después se
relajó, porque… ¿Quién era ese tipo?
-Gracias Jinki ¿Has estado bien? —comentó Claudia con un tono suave
mirando fijamente la pequeña cinta en su nariz. -Hyungwon realmente está
avergonzado por lo que hizo y quería pedirte disculpas… ¿Verdad, cariño?
¿Cariño? Definitivamente
aquello dejó seco a Jinki quién lucía muy muy sorprendido e increíblemente el
rostro de Hyungwon era el mismo, como si se hubiera enterado recién que tenía
que pedir disculpas.
-¡No es necesario! —replicó
el castaño antes de que el alto dijera alguna palabra. -Esa noche también hice
cosas extrañas… Ustedes no actuaron en mi contra y estoy agradecido, es más, yo
me disculpo… ¿Hyungwon? Sí, yo me disculpo por lo que hizo mi hermano menor, él
solo estaba preocupado.
-Tampoco se preocupe… ¿Señor Lee? —el chico imitó su comportamiento. -Yo
también me preocupe por mi novia, por eso hice lo que hice, espero sepa
comprender.
Jinki sonrió de manera amplia,
haciendo pequeños sus ojos, pero fue la sonrisa más falsa que pudo hacer
entonces Claudia frunció el ceño y se quejó.
-Yah, ¿Qué les pasa? ¿Es una
competencia por quién es más caballero? —su tono fue burlón y al fin se
decidió a hacer lo que ambos chicos esperaban. -Hyungwon, él es Lee Jinki, fue
mi profesor en la universidad y… —miró al castaño unos segundos. -Onew, él
es Chae Hyungwon, es mi pareja. —Claudia sonrió satisfecha como que se
sintió en paz al por fin quitarse ese pequeño peso de encima.
Después de aquella
introducción, fue el propio Hyungwon quien tomó la iniciativa de invitar a
Jinki al almuerzo. Claudia no se vio incomoda a la propuesta, incluso le animó a
acompañarlos cuando el castaño se negó y tuvo que aceptar porque quería
continuar viendo a esta Claudia, aquella que sonreía de manera tan natural, la
que tenía la mirada suave y sin rastro de frialdad.
Jinki miraba atento al par frente a sus ojos, Hyungwon mostraba una seguridad que definitivamente era cautivante podía entender por qué Claudia se había fijado en él, aparte de guapo era muy inteligente, muy trabajador, se enteró que en algunas ocasiones jugaba como DJ en fiestas de amigos o conocidos y que no era por nada, pero lo hacía tan bien que podría ir a cualquier festival de música electrónica, observaba también las reacciones de Claudia quien de vez en cuando sonreía ante lo que Hyungwon decía. El chico no era una mala persona y eso absurdamente le molestaba, esperaba encontrarse a una especie de fuckboy infiel, pero todo lo contrario parecía ser el esposo perfecto.
-En verdad me da gusto saber que estás bien. —comentó Claudia en cuanto Hyungwon fue al baño,
le mostró una suave y sincera sonrisa.
-Gracias… La verdad yo no pensé que…
-¿No te trataría amablemente? —dijo la chica levantando una ceja y dando
un sorbo de su té, el castaño solo asintió y ella continuó. -Sinceramente todo
esto es por Hyungwon. —comentó mirando en la dirección donde el pelinegro
había desaparecido. -Hablé las cosas con él y él piensa que no debería tener
remordimientos ni rencor en mi corazón… —asentía a aquellas palabras de la
chica y le daba paz saber que los problemas se terminarían entre ambos hasta
que escuchó las últimas palabras. -Es la mejor solución para dejar el pasado atrás
y tener un futuro brillante.
Entonces Hyungwon volvió a
la mesa y no pudo comentar alguna palabra al respecto, toda la felicidad
construida en la última hora se había destruido ¿En verdad eso era todo? ¿Ya no
podía ser parte del futuro de Claudia?
Se despidieron a la salida
de la cafetería y no fue un hasta luego, el chico alto le dio la mano y
le dijo que había sido un gusto conocerle, Claudia le sonrió y dijo que
esperaba que siempre estuviera bien de salud ¿Eso era todo? Seguía
preguntándose hasta que la figura de los chicos se marchaba de ahí, entonces
reaccionó y corrió tras ellos, llamándoles.
-Esperen… —su voz
entre cortada, no por correr media cuadra si no más bien por lo nervioso que se
sentía. -Déjenme devolverles el favor, los invito a cenar a mi casa ¿Sí? ¿Esta
bien? —la cara de ambos jóvenes era de sorpresa y podía asegurar que un
poco de incomodidad había ahí. -Será algo sencillo, en verdad déjenme hacerlo…
-Está bien. —contestó Hyungwon tomando firmemente la cintura de Claudia.
-Prepara tu mejor vino ¿Okay?
Claudia miró a su novio y
frunció ligeramente el ceño.
-Sí, pero no será está noche
Jinki ¿Te parece el próximo fin de semana? —entonces fue Hyungwon quien
miró a Claudia con el ceño fruncido y Jinki estaba más confundido que nunca así
que prefirió asentir a perder la oportunidad.
-Te enviaré un mensaje ¿Sí? ¡Nos vemos! —el castaño fue evidente en su
emoción marchándose del lugar casi saltando.
Mientras parecía que la
pareja estaba en un pequeño conflicto, pero ya habían aceptado y debían asistir
a casa del Profesor Lee Jinki.
...
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