CAPITULO 24
Era sábado por la mañana, parecía ser un
día brillante donde quedaba descansar de una semana laboral algo pesaba
probablemente se le antojaría desayunar unos hot cakes, los haría ensuciaría
toda la cocina y sería molesto tener que limpiar… Pero ahí estaría Hyungwon,
dispuesto a hacer todo lo que le pidiera. Entonces su sonrisa desapareció y
abrió los ojos, se había tomado un par de minutos para descansar al apoyar la
cabeza en la pared, tenía que haber amanecido ahí en el hospital esperando que
Lee Jinki tomara consciencia, miraba a lo lejos a Taemin y Minho, quien le
hacía masajes al más joven y quien de vez en cuando le susurraba cosas al oído
a este. Estaba sola pues le insistió tanto a su madre que fuese a casa a
descansar, que ella llamaría a primera hora para decirle que todo estaba bien…
Eso creía. Le urgía ver a Jinki y no porque lo extrañara o porque estuviera
preocupada (a lo mejor sí) era porque necesitaba que ayudara a Hyungwon que ya llevaba
unas cinco horas en la estación policial.
Taemin no le había dirigido
alguna palabra a Claudia desde que le gritó a Hyungwon reclamándole lo que le
había hecho a su hermano. El más joven estaba enojado, sabía que lo que estaba
sucediendo también era en parte su culpa porque el provocó a Jinki, él le dijo
de Claudia y ahora su hermano estaba herido.
Pasó una hora más hasta que
el médico liberó el alta de Onew, debido a que la lesión no requirió cirugía.
Al salir el joven Lee se encontró con su pequeño hermano y cuñado sonriéndoles
con suavidad antes de mirar a una Claudia ojerosa, con la mirada triste muy
diferente a la que vio la noche anterior.
-Onew necesito que saques a
Hyungwon de la cárcel. –dijo en un tono desesperado con los ojos aguados
porque realmente sentía la frustración de que las horas pasasen y el pelinegro
estuviera en ese lugar, Jinki se dio cuenta de aquello como si pudiese leerla
perfectamente, era un sentimiento confuso primero porque por un segundo no
sabía quién era el nombrado, hasta que cayó en cuenta y después era inesperado
que le llamase Onew, hace mucho que nadie le llamaba así.
-Pero… ¿Quién lo acuso? Esta bien vamos, hay que arreglar esto. –estuvo
a punto de moverse a lado de Claudia cuando un brazo de Taemin lo sujetó con
fuerza.
-Hyung… –tenía la voz entrecortada. -Hyung tienes que ir a descansar a
casa, anoche… Pudiste morir hyung, pudo pasar algo grave y es mi culpa. –el
más pequeño abrazó con fuerza a su hermano evitando que se moviera y este
respondió a su abrazo con fuerza.
-Me parece lindo que se quieran, pero por favor una persona inocente está
siendo privada de su libertad…
- ¿A ti qué mierda te pasa? –interrumpió un Minho enojado, que ya estaba
guardando el coraje para este momento exacto, sabía bien cómo la chica había
tratado a su pequeño Taeminnie y le sorprendía que le importara poco si Jinki
estaba bien, porque eso es lo que parecía.
-¿Qué te pasa a ti? –respondió Claudia irritada, cambiando su voz, cambiando
la mirada a esa fría que parecía te cortaba con solo mirarla. -No tienes por
qué meterte en este asunto, ni tú…–se acercó al alto intimidante sin
temor alguno. -Ni nadie más, es un asunto de Jinki y mío y como dije antes, no
voy a dejar que una persona inocente esté encerrada. Encerrados deben estar los
imbéciles que cometen delitos disfrazados de bromas.
Escupió aquello último
dejando estupefacto a Minho y a un Taemin que enseguida se separó de Onew para
mirar la escena con la misma mirada de impacto.
-Lee Jinki, te veo en la
estación de policía. –miró al de más edad y se dio la vuelta para
marcharse, tenía que ver a Hyungwon porque ya estaba segura que Onew estaba
bien.
…
Al llegar a casa había un
silencio incomodo, Hyungwon no cuestionó a Claudia y ella lo agradeció, estaba
agotada, era demasiado seguir conviviendo con los Lee y con Choi Minho, siempre
había problemas con ellos y eso la volvía loca.
Después de una ducha relajante
Claudia se acostó en la cama donde yacía un Hyungwon pensativo que solo miraba
al techo, ahí fue cuando sintió que debía hablar porque no era justo para el
pelinegro no estar al tanto de la situación.
Contó todo sin omitir
detalles, admitió que Jinki había sido su primer amor, confesó que sí le había
dolido que Taemin prefiriera tomar el lado de Choi Minho que el de sus amigos y
lloró cuando dijo que extrañaba mucho a Jonghyun y que la última vez que supo
del chico más bajo de toda la clase fue cuando le envió una carta escrita donde
le pedía que continuara su vida, donde la animaba a salir de su casa y que
mirara el mundo a su alrededor, que no era necesario ser músico, ser productor,
cantante o profesor, ella podía ser lo que quisiera sin dejar de amar la música.
Así fue como se animó a buscar aquel trabajo que hizo conocerle.
Claudia se quedó dormida en
los brazos de Hyungwon y este simplemente no pudo descansar porque su cabeza
estaba llena de pensamientos confusos, al salir de la estación de policía él
notó cómo Jinki miraba a Claudia y también notó cómo Claudia había mostrado un
cambio desde ese encuentro en la cafetería. Estaba preocupado, estaba alerta
ante cualquier situación y ahora más que nunca tenía que prestar atención a
detalles como por ejemplo nunca volver a llegar tarde a un almuerzo con su
novia.
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