viernes, 4 de agosto de 2023

Querido Profesor: Capitulo 25


CAPITULO 25 


Habían pasado unas semanas desde aquel incidente Jinki llevaba una cinta protectora sobre la nariz y siempre era objeto de preguntas en su trabajo, siempre respondía con una cálida sonrisa característica de él <Me he operado la nariz, necesitaba verme guapo>. Había estado pensando en los últimos días sobre lo que debía hacer, quizá en otro momento de su vida habría dejado las cosas así, pero sabía que no debía porque todos estos problemas con Claudia siempre fueron resultado de las veces que se quedó callado, las veces que se dio por vencido y no quiso arriesgarse a algo con la más joven.

Hace unos días había llamado a la madre de Claudia, solo para saber si estaba bien y disculparse una vez, fue lo suficientemente hábil para lograr sacar la información que necesitaba <Sí, Claudia está ahora trabajando ¿No sabías? Trabaja el museo nacional de música, sí, sí estoy muy orgulloso de ella, hmm creo que podrías llamarle a la hora del almuerzo. Oh sí, a las tres de la tarde ¿El número? Claro profesor Lee ahora se lo doy>.

Rápido, sin complicaciones, Jinki se encontraba a las afueras del museo mirando su reloj el cual marcaba las dos con cincuenta y cinco de la tarde. Llevaba consigo un pequeño ramo de girasoles, no sabía si exageraba, pero él se sentía satisfecho con ese presente que simbolizaba sus ganas de querer arreglar las cosas, de empezar desde cero. Estaba nervioso, no podía mantenerse quieto en un solo lugar y su corazón latió más rápido cuando algunos empleados comenzaron a abandonar el lugar, aunque sintió que se detuvo cuando sus ojos se encontraron una escena que no esperaba.

Claudia salía del brazo de aquel chico alto, Hyungwon, sí así se llamaba y lo sabía bien a lo lejos podía ver cómo esta sonreía era una sonrisa que recordaba bien, cuando la veía reír con su pequeño hermano y Jonghyun, se escondió entre los arbustos, pero fue un acto tonto, típico de Onew porque Hyungwon ya lo había visto y esas flores amarillo chillón llamaban la atención.

-¿Jinki? cuestionó la chica al acercarse ambos a él, una reacción que no esperaba pero que lo puso nervioso.
-Yo… Yo estaba… —de pronto Jinki sudaba, tartamudeaba y no sabía que decir ni donde poner el rostro, casi usaba las flores para cubrirse con ellas.
-¿Estabas vendiendo flores? Genial, te compro una ¿Cuánto sería? —el joven más alto sacaba su billetera cuando Claudia le dio un pequeño codazo porque sabía bien que se burlaba.
-Realmente… —el más viejo se armó de valor porque no sería la burla de ese chico ¿Qué se creía? Era guapo, pero no impactaba más allá de su apariencia, sí eso pensó. -Realmente las traje para ti, Claudia. —extendió el pequeño ramo hacia la chica que solo hizo una mueca y levantó una ceja dudosa, pero las tomó, sí, las tomó sin quejarse y Onew no podía creerlo ¿Habían cambiado a Claudia? ¿Era un alien? Qué estaba sucediendo no entendía y miró hacia el otro joven que ya había guardado su billetera y no parecía estar enojado, es más, sonrió.
-Son hermosas, apuesto que se verán divinas en el florero que nos obsequió tu mamá. —Jinki lo miró con odio ¿A qué venía ese comentario? Aunque después se relajó, porque… ¿Quién era ese tipo?
-Gracias Jinki ¿Has estado bien? —comentó Claudia con un tono suave mirando fijamente la pequeña cinta en su nariz. -Hyungwon realmente está avergonzado por lo que hizo y quería pedirte disculpas… ¿Verdad, cariño?

¿Cariño? Definitivamente aquello dejó seco a Jinki quién lucía muy muy sorprendido e increíblemente el rostro de Hyungwon era el mismo, como si se hubiera enterado recién que tenía que pedir disculpas.

-¡No es necesario! —replicó el castaño antes de que el alto dijera alguna palabra. -Esa noche también hice cosas extrañas… Ustedes no actuaron en mi contra y estoy agradecido, es más, yo me disculpo… ¿Hyungwon? Sí, yo me disculpo por lo que hizo mi hermano menor, él solo estaba preocupado.
-Tampoco se preocupe… ¿Señor Lee? —el chico imitó su comportamiento. -Yo también me preocupe por mi novia, por eso hice lo que hice, espero sepa comprender.

Jinki sonrió de manera amplia, haciendo pequeños sus ojos, pero fue la sonrisa más falsa que pudo hacer entonces Claudia frunció el ceño y se quejó.

-Yah, ¿Qué les pasa? ¿Es una competencia por quién es más caballero? —su tono fue burlón y al fin se decidió a hacer lo que ambos chicos esperaban. -Hyungwon, él es Lee Jinki, fue mi profesor en la universidad y… —miró al castaño unos segundos. -Onew, él es Chae Hyungwon, es mi pareja. —Claudia sonrió satisfecha como que se sintió en paz al por fin quitarse ese pequeño peso de encima.

Después de aquella introducción, fue el propio Hyungwon quien tomó la iniciativa de invitar a Jinki al almuerzo. Claudia no se vio incomoda a la propuesta, incluso le animó a acompañarlos cuando el castaño se negó y tuvo que aceptar porque quería continuar viendo a esta Claudia, aquella que sonreía de manera tan natural, la que tenía la mirada suave y sin rastro de frialdad.

 

Jinki miraba atento al par frente a sus ojos, Hyungwon mostraba una seguridad que definitivamente era cautivante podía entender por qué Claudia se había fijado en él, aparte de guapo era muy inteligente, muy trabajador, se enteró que en algunas ocasiones jugaba como DJ en fiestas de amigos o conocidos y que no era por nada, pero lo hacía tan bien que podría ir a cualquier festival de música electrónica, observaba también las reacciones de Claudia quien de vez en cuando sonreía ante lo que Hyungwon decía. El chico no era una mala persona y eso absurdamente le molestaba, esperaba encontrarse a una especie de fuckboy infiel, pero todo lo contrario parecía ser el esposo perfecto.

-En verdad me da gusto saber que estás bien. comentó Claudia en cuanto Hyungwon fue al baño, le mostró una suave y sincera sonrisa.
-Gracias… La verdad yo no pensé que…
-¿No te trataría amablemente? —dijo la chica levantando una ceja y dando un sorbo de su té, el castaño solo asintió y ella continuó. -Sinceramente todo esto es por Hyungwon. —comentó mirando en la dirección donde el pelinegro había desaparecido. -Hablé las cosas con él y él piensa que no debería tener remordimientos ni rencor en mi corazón… —asentía a aquellas palabras de la chica y le daba paz saber que los problemas se terminarían entre ambos hasta que escuchó las últimas palabras. -Es la mejor solución para dejar el pasado atrás y tener un futuro brillante.

Entonces Hyungwon volvió a la mesa y no pudo comentar alguna palabra al respecto, toda la felicidad construida en la última hora se había destruido ¿En verdad eso era todo? ¿Ya no podía ser parte del futuro de Claudia?

Se despidieron a la salida de la cafetería y no fue un hasta luego, el chico alto le dio la mano y le dijo que había sido un gusto conocerle, Claudia le sonrió y dijo que esperaba que siempre estuviera bien de salud ¿Eso era todo? Seguía preguntándose hasta que la figura de los chicos se marchaba de ahí, entonces reaccionó y corrió tras ellos, llamándoles.

-Esperen… —su voz entre cortada, no por correr media cuadra si no más bien por lo nervioso que se sentía. -Déjenme devolverles el favor, los invito a cenar a mi casa ¿Sí? ¿Esta bien? —la cara de ambos jóvenes era de sorpresa y podía asegurar que un poco de incomodidad había ahí. -Será algo sencillo, en verdad déjenme hacerlo…
-Está bien. —contestó Hyungwon tomando firmemente la cintura de Claudia. -Prepara tu mejor vino ¿Okay?

Claudia miró a su novio y frunció ligeramente el ceño.

-Sí, pero no será está noche Jinki ¿Te parece el próximo fin de semana? —entonces fue Hyungwon quien miró a Claudia con el ceño fruncido y Jinki estaba más confundido que nunca así que prefirió asentir a perder la oportunidad.
-Te enviaré un mensaje ¿Sí? ¡Nos vemos! —el castaño fue evidente en su emoción marchándose del lugar casi saltando.

Mientras parecía que la pareja estaba en un pequeño conflicto, pero ya habían aceptado y debían asistir a casa del Profesor Lee Jinki.


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Querido Profesor: Capitulo 24

 


CAPITULO 24


Era sábado por la mañana, parecía ser un día brillante donde quedaba descansar de una semana laboral algo pesaba probablemente se le antojaría desayunar unos hot cakes, los haría ensuciaría toda la cocina y sería molesto tener que limpiar… Pero ahí estaría Hyungwon, dispuesto a hacer todo lo que le pidiera. Entonces su sonrisa desapareció y abrió los ojos, se había tomado un par de minutos para descansar al apoyar la cabeza en la pared, tenía que haber amanecido ahí en el hospital esperando que Lee Jinki tomara consciencia, miraba a lo lejos a Taemin y Minho, quien le hacía masajes al más joven y quien de vez en cuando le susurraba cosas al oído a este. Estaba sola pues le insistió tanto a su madre que fuese a casa a descansar, que ella llamaría a primera hora para decirle que todo estaba bien… Eso creía. Le urgía ver a Jinki y no porque lo extrañara o porque estuviera preocupada (a lo mejor sí) era porque necesitaba que ayudara a Hyungwon que ya llevaba unas cinco horas en la estación policial.

Taemin no le había dirigido alguna palabra a Claudia desde que le gritó a Hyungwon reclamándole lo que le había hecho a su hermano. El más joven estaba enojado, sabía que lo que estaba sucediendo también era en parte su culpa porque el provocó a Jinki, él le dijo de Claudia y ahora su hermano estaba herido.

Pasó una hora más hasta que el médico liberó el alta de Onew, debido a que la lesión no requirió cirugía. Al salir el joven Lee se encontró con su pequeño hermano y cuñado sonriéndoles con suavidad antes de mirar a una Claudia ojerosa, con la mirada triste muy diferente a la que vio la noche anterior.

-Onew necesito que saques a Hyungwon de la cárcel. –dijo en un tono desesperado con los ojos aguados porque realmente sentía la frustración de que las horas pasasen y el pelinegro estuviera en ese lugar, Jinki se dio cuenta de aquello como si pudiese leerla perfectamente, era un sentimiento confuso primero porque por un segundo no sabía quién era el nombrado, hasta que cayó en cuenta y después era inesperado que le llamase Onew, hace mucho que nadie le llamaba así.
-Pero… ¿Quién lo acuso? Esta bien vamos, hay que arreglar esto. –estuvo a punto de moverse a lado de Claudia cuando un brazo de Taemin lo sujetó con fuerza.
-Hyung… –tenía la voz entrecortada. -Hyung tienes que ir a descansar a casa, anoche… Pudiste morir hyung, pudo pasar algo grave y es mi culpa. –el más pequeño abrazó con fuerza a su hermano evitando que se moviera y este respondió a su abrazo con fuerza.
-Me parece lindo que se quieran, pero por favor una persona inocente está siendo privada de su libertad…
- ¿A ti qué mierda te pasa? –interrumpió un Minho enojado, que ya estaba guardando el coraje para este momento exacto, sabía bien cómo la chica había tratado a su pequeño Taeminnie y le sorprendía que le importara poco si Jinki estaba bien, porque eso es lo que parecía.
-¿Qué te pasa a ti? –respondió Claudia irritada, cambiando su voz, cambiando la mirada a esa fría que parecía te cortaba con solo mirarla. -No tienes por qué meterte en este asunto, ni tú…–se acercó al alto intimidante sin temor alguno. -Ni nadie más, es un asunto de Jinki y mío y como dije antes, no voy a dejar que una persona inocente esté encerrada. Encerrados deben estar los imbéciles que cometen delitos disfrazados de bromas.

Escupió aquello último dejando estupefacto a Minho y a un Taemin que enseguida se separó de Onew para mirar la escena con la misma mirada de impacto.

-Lee Jinki, te veo en la estación de policía. –miró al de más edad y se dio la vuelta para marcharse, tenía que ver a Hyungwon porque ya estaba segura que Onew estaba bien.

 

Al llegar a casa había un silencio incomodo, Hyungwon no cuestionó a Claudia y ella lo agradeció, estaba agotada, era demasiado seguir conviviendo con los Lee y con Choi Minho, siempre había problemas con ellos y eso la volvía loca.

Después de una ducha relajante Claudia se acostó en la cama donde yacía un Hyungwon pensativo que solo miraba al techo, ahí fue cuando sintió que debía hablar porque no era justo para el pelinegro no estar al tanto de la situación.

Contó todo sin omitir detalles, admitió que Jinki había sido su primer amor, confesó que sí le había dolido que Taemin prefiriera tomar el lado de Choi Minho que el de sus amigos y lloró cuando dijo que extrañaba mucho a Jonghyun y que la última vez que supo del chico más bajo de toda la clase fue cuando le envió una carta escrita donde le pedía que continuara su vida, donde la animaba a salir de su casa y que mirara el mundo a su alrededor, que no era necesario ser músico, ser productor, cantante o profesor, ella podía ser lo que quisiera sin dejar de amar la música. Así fue como se animó a buscar aquel trabajo que hizo conocerle.

Claudia se quedó dormida en los brazos de Hyungwon y este simplemente no pudo descansar porque su cabeza estaba llena de pensamientos confusos, al salir de la estación de policía él notó cómo Jinki miraba a Claudia y también notó cómo Claudia había mostrado un cambio desde ese encuentro en la cafetería. Estaba preocupado, estaba alerta ante cualquier situación y ahora más que nunca tenía que prestar atención a detalles como por ejemplo nunca volver a llegar tarde a un almuerzo con su novia.

Querido Profesor: Capitulo 23

 

CAPITULO 23


Con desesperación corrió de su casa sin avisarle a su pareja, solo corrió y corrió hasta que pudo tomar un taxi las palabras claras y temerosas de su madre retumbaban su cabeza <Hay alguien intentando entrar a la casa> llegó con la respiración muy agitada hacía el edificio de apartamentos que quedaba lejos de donde vivía, muchas veces le dijo a su madre que podrían vivir los tres juntos sin problema alguno pero ella rechazó la idea porque prefería darles y tener su propio espacio. Subió de prisa las escaleras porque no estaba dispuesta a perder unos segundos llamando al elevador ahí fue cuando se dio cuenta que había salido de casa con las pantuflas puestas y entonces se encontró con una figura recostada de manera fetal sobre la entrada a su casa parecía una persona ebria pues apenas podía escuchar un balbucear, se armó de valor y le enfrentó.

-Hey… ¡Hey usted! ¿Qué se supone que está haciendo ahí tirado? –dijo con la voz fuerte sonando segura y acercándose para darle una patada no tan fuerte a aquel bulto. -¡¿No ha escuchado?!

El bulto se giró quejándose de dolor y quejándose sobre que él no debía ser tratado así si no había hecho absolutamente nada más que “protegerla” y ver por su futuro, ahí fue cuando Claudia abrió los ojos completamente ante la sorpresa de tener ahí a sus pies al Profesor Lee Jinki, un Jinki totalmente ebrio que solo parecía decir incoherencias.

-No puede ser… –murmuró preocupada agachándose para ayudarle a incorporarse fue en ese momento en que su madre abrió la puerta preocupada porque dejó de escuchar la voz de su hija provocando que el cuerpo de Jinki que se apoyaba sobre la puerta cayera dentro de la casa llevándose consigo a una desequilibrada Claudia quien quedó sobre él.
-¿Claudia? –mencionó Jinki tras el golpe en la cabeza como si mirar aquellos ojos le hubiesen dado la cura para estar completamente sobrio, la mirada de la chica era relajada ya no veía odio en su interior… O eso fue apenas por unos segundos pues rápidamente la chica frunció el ceño y se apartó de sobre su cuerpo.
-¿Profesor Lee? –entraba a la conversación la madre de Claudia quien se veía sorprendida al enterarse que el intruso no era nadie más que un viejo conocido.

Entre ambas mujeres ayudaron Onew a reincorporarse, ayudándole a sentarse en el sofá, la madre de Claudia le hizo un café muy cargado mientras esta le miraba muy seriamente de pie al otro extremo de la habitación con los brazos cruzados, su mirada lo decía todo, quería matarlo.

Jinki carraspeó nervioso, por supuesto que debía dar una explicación, pero ¿qué debía decir? ¿Qué sintió necesidad de volver a ver a Claudia y por eso corrió totalmente ebrio a buscarla? Eso era demasiado vergonzoso y prefirió decir algo que según en su cabeza no sonaba tan mal.

-Yo… Quiero pedir una enorme disculpa por lo que acaba de suceder, la verdad no pensé tan bien y… Lo siento, en verdad me dejé llevar yo solo estaba buscando a… Chanyeol, sí, Chanyeol recuerdo que vivía aquí… –señaló hacia la pared que daba al departamento contiguo. -Sí, aquí a un lado, vaya, debí confundir las puertas es que he bebido un poco y… El viento, sí, el viento me causo mareo y confusión.

La madre e hija miraban al joven de cabellos castaños totalmente confusas, no tenía sentido lo que decía pues todos en la universidad sabían que Chanyeol tenía una exitosa banda y por eso mismo se la vivía de gira, incluyendo el hecho que lo primero que hizo al ganar dinero fue comprarse una casa propia.

-Señor Lee. –habló Claudia con absoluta seriedad. -No llamaré a la policía solo por consideración, alguna vez fue mi profesor, mi madre lo estima y respeta, solo por eso lo dejaré pasar esta vez pero le pediría el favor de no volv…
-Profesor Lee usted puede venir cuando quiera a mi casa, solo le voy a pedir que toque como la gente normal y me diga que es usted. –la madre de la chica la interrumpió en su discurso cargado de odio con una suave sonrisa, tan maternal, comprendiendo que tal vez el joven Lee no estuviera pasando un buen momento.
-Yo… Les agradezco demasiado… –Jinki agachó la cabeza avergonzado y dejó la taza de café sobre la mesita de centro al ponerse de pie. Levantó la mirada para observar una vez más a Claudia que parecía ser una persona diferente a la que recordaba, en efecto, se veía más adulta, más madura y entendía, era claro que ella ya no vivía en esa casa. -Es hora de marcharme para no molestarlas más.

La madre de Claudia la obligó completamente a acompañar a Jinki a la puerta más que nada para cuidar que el profesor no se callera y rodara por las escaleras, pero parecía que la cafeína y el duro golpe de realidad habían ayudado a mantenerlo sobrio. No mencionaron ninguna palabra de trayecto hacia la calle, hasta que Jinki soltó un suspiro y rompió ese incomodo silencio.

-No puedo creer que… Que haya pasado tanto tiempo, te ves tan diferente Claudia.
-Por supuesto que me veo diferente, ya crecí, no soy ninguna niña tonta ¿Qué buscaba aquí señor Lee? ¿Esto tiene que ver con Taemin? –l
as expresiones de Claudia eran de enojo cruzándose de brazos y juzgándole nuevamente con la mirada.
-No, no, no. No tiene nada que ver con Taemin, por favor no te enojes con él, no ahora que han retomado su amistad. –balbuceó muy preocupado pues lo último que quería era causar conflicto entre los jóvenes.
-¿De qué habla? Yo no soy amiga de Taemin, no soy amiga de nadie, por favor no vuelva a venir a la casa de mi madre a molestarla.
-Claudia ¿Por qué dices eso? ¿Por qué reaccionas así? ¿Tanto daño te he..

Justo en ese momento fue callado por el golpe de la cachetada que Claudia le dio, quedó estupefacto no esperaba aquello, pero muy en el fondo sentía que lo merecía.

-Por favor señor Lee, deje de ofenderme, deje de creerse una persona importante en mi vida, usted es nadie ¿De acuerdo? –fue un gran silencio incomodo su respuesta, un Lee Jinki cabizbajo que se masajeaba la mejilla hasta que por fin habló.
-Yo… Lo sé… Esto no volverá a pasar… Solo por favor, no te desquites con Taemin por eso…
-Taemin no me interesa, dígale que tampoco vuelva a molestarme no quiero saber nada de ustedes los Lee ¿Quedó claro? ¡Solo déjenme en paz! –Claudia gritó lo último con las lagrimas a punto de caer de sus ojos los cuales yacían brillantes.

Ese momento le tomó por sorpresa pues los gritos llegaron a los oídos de Hyungwon quien bajaba de su motocicleta y su única reacción fue correr y llevar el puño hacía el rostro de Jinki dejándolo inconsciente sobre la acera, Claudia se cubrió la boca ante el impacto y miró a Hyungwon.

-¿Pero qué has hecho? –dijo con la voz temblorosa algo asustada y poniéndose al suelo para intentar despertar a Onew.
-¿Qué hice? ¿Acaso este tipo no te estaba molestando? ¿Qué está sucediendo Claudia?

Hyungwon estaba enojado, confundido, su puño dolía y tenía manchas de sangre de Jinki, no comprendía quién era el castaño y porque una Claudia desesperada fue por su madre quien rápidamente llamó a una ambulancia. Hyungwon solo había despertado de su siesta encontrándose con una casa vacía y el teléfono de Claudia a la mesa, se ánimo a mirar la decena de mensajes de su madre, había la confianza y también el momento lo ameritaba, así se enteró de lo que pasaba y fue inmediato al auxilio de su novia y la madre de esta.

Jamás pensó que ahora debía estar en un hospital junto a estas dos, tampoco pensó que la policía llegaría y lo esposaría para llevárselo directamente a la estación porque la familia de Jinki (Minho y Taemin realmente) ya habían llegado, muy alterados con muchas preguntas y con enojo cuando se enteraron de la fractura en la nariz de Jinki, ahí fue cuando la furia del más pequeño de los Lee salió y pidió que se castigara a Hyungwon.

Claudia seguía en shock ante lo sucedido y al ver que su pasado poco a poco regresaba a ella volviendo a poner su tranquilo mundo en un estado caótico.


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