CAPITULO 20
Claudia
miraba su teléfono la hora marcaba las tres de la tarde con treinta y dos minutos,
sobre su blusa blanca llevaba puesto un saco color azul marino que hacía una
perfecta combinación con la falda recta de ese mismo color, estaba demasiado
elegante para esa cafetería, pero era algo ya usual en ella desde que había
comenzado a trabajar unos años atrás en el museo nacional de música en Seúl.
Soltó un suspiro porque su tiempo era oro la hora del almuerzo iba a terminar
pronto y apenas había pedido un café con un pastelillo, miraba hacía la puerta cada
que la campanilla sonaba al entrar alguien y volvía la mirada a su celular,
hasta que dieron las cuatro en punto no tuvo otra opción que pagar su consumo e
irse ahí justo a la puerta fue cuando chocó con esta persona.
- ¿Claudia?
–dijo el chico de cabellos negros con pequeños destellos dorados en estos
mostrando una enorme sonrisa al ver a la chica, inmediatamente y sin vergüenza
alguna la abrazó haciendo que Claudia sonriera incómodamente.
-Oh,
Taemin… No esperaba, eh –una risa nerviosa típica de ella se dejó
mostrar.
-No esperaba encontrarte aquí, vaya, que agradable sorpresa. –sonrió de
nuevo, incomoda, sin querer decir más, se quedó estática moviéndose solo porque
estorbaba en la puerta de entrada de la cafetería.
- ¿Cómo
has estado? ¿Llevabas prisa? ¿Te interrumpo en algo? –los ojos del
pequeño Taemin brillaban a causa de la emoción que sentía al ver a una vieja
amiga de la universidad.
-Sí,
lamentablemente sí tengo que volver al trabajo. Fue un gusto verte Tae…–de
pronto fue interrumpida por el pequeño, o no tan pequeño pues toda su aura era
la de una imagen adulta, el chico sacó de su bolsillo su teléfono celular y la
miró aún con esa sonrisa emocionada.
-Dame tu
número noon…Clau, Claudia dame tu número ¿Sí? –hizo unos pequeños
ojitos, aquellos que solía hacer en sus días de universidad cuando quería pedir
algo.
Era loco
que algunas cosas no cambiaban a pesar de los años, la chica de nuevo mostró
una sonrisa incomoda y eso parecía no importarle al joven. Iba a mencionar el
primer digito cuando una mano sobre su cintura le interrumpió, tomándola por
sorpresa o quizá no tanto. Volteó en seguida y ahí estaba el tipo alto,
cabellos negros algo largos, perforaciones en las orejas y una más en la ceja con
una sonrisa cínica sobre sus labios llevando unos lentes de sol ¿Qué se creía?
¿Un idol? Rodó los ojos y miró a Taemin quién se encontraba impactado mirando
al atractivo joven tomando por la cintura así a su amiga (¿Ex amiga?) Claudia
sonrió una vez más con esa incomodidad, pero no lo apartó porque en seguida
divisó a lo lejos una figura que conocía bien: Choi Minho, seguía siendo igual
de alto, igual de alto y atractivo, pero era obvia la edad no solo en su rostro
si no también en los músculos que ya poseía, ahí fue cuando su sonrisa se borró
y se dirigió a Taemin.
-Hm, en
verdad debo irme, fue lindo verte espero que estés bien. –fue cortante
e intimidante, el brillo en los ojos de Taemin y el chico que le abrazaba
levantó una ceja algo confundido por la situación.
Claudia
se dio la vuelta y se puso en marcha acompañada del chico alto mientras Taemin
los miraba desaparecer entre la gente, fue cuando Minho se hizo presente con
una enorme sonrisa lo que hizo sacarle de su transe, le sonrió de vuelta pero
más débil y entraron a la cafetería.
…
No
mencionó nada en todo el camino de vuelta al trabajo, pero Hyungwon la acompañó
todo el trayecto. Él sabía bien que estaba enojada, pero no sabía si asumir
toda la culpa a su enorme retraso o al hecho de aquella persona con la que su
chica hablaba. Llegaron al pie de las enormes escaleras que llevaban a la
entrada del museo y ahí fue cuando tomó una de sus manos balanceándose fingiendo
estar apenado, pero realmente tenía una sonrisa coqueta en los labios, se había
quitado los lentes de sol para mirarle.
-Cariño,
sé que fui un estúpido, pero honestamente el tiempo pasó volando intenté correr
a toda costa, pero aun así se hizo tarde…
-Esta bien, no te preocupes te entiendo. –Claudia interrumpió una nueva
sesión de disculpas, en donde ella se enojaba reclamaba y decía que quería
terminar su relación porque era molesto que siempre la dejase plantada, donde Hyungwon
prácticamente rogaba y se ponía de rodillas para pedirle que no le dejara que
sería mejor novio, Claudia avergonzada por la escena pública aceptaría y se
repetiría el ciclo.
-¿Estás bien?¿Quieres dejarme? ¿Ya dejaste de quererme? –cuestionó un Hyungwon
preocupado porque la situación no era lo habitual, Claudia nunca lo entendía a
pesar de “perdonarlo” en público siempre era una pelea explosiva que
terminarían solucionando en la cama como había pasado en los últimos meses.
-¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Quieres que me enoje y te eche? –dijo
cruzándose de brazos, el humor había cambiado porque a pesar de todo Hyungwon
le gustaba, le gustaba verlo torpe por algo era su novio. -Estoy bien, cariño,
te veo encasa a la noche ¿Hm? Haz algo de cenar una pasta o algo así.
Se
inclinó a dejar un pequeño beso sobre los labios de Hyungwon e ingresó al lugar,
dejando al chico confundido y más por la presencia del tipo de la cafetería
sentía que lo había visto en algún lado y lo que más le parecía extraño es que
no fue presentado.
...
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