Titulo: Querido profesor
Resumen:
Jinki es un profesor recién egresado del Colegio de Educación de Gyeongseong de la Universidad de Seúl por cuestiones que su familia ha decidido.
Claudia es una chica extranjera que ha llegado a Corea para estudiar en el Colegio de Música de la Universidad de Seúl por cuestiones que su familia ha decidido.
¿Cómo estos personajes, al parecer “diferentes” se unirán?
El destino… es incierto
Jinki es un profesor recién egresado del Colegio de Educación de Gyeongseong de la Universidad de Seúl por cuestiones que su familia ha decidido.
Claudia es una chica extranjera que ha llegado a Corea para estudiar en el Colegio de Música de la Universidad de Seúl por cuestiones que su familia ha decidido.
¿Cómo estos personajes, al parecer “diferentes” se unirán?
El destino… es incierto
Personajes: Onew,
Claudia, Jonghyun, SHINee
Género: Drama,
Humor, Romántico,
Advertencias: Lemon
para monjas
Clasificación: +15
Explicación: Desaparecí diez años pero ya volví
Nota: A mi sisya con todo mi amor.
SISYA SARANGHAE ♥
Nota 2023: Gracias a todas esas personas que leyeron los dieciocho capítulos y lo lamento por causarles enojo y preocupaciones.
Gracias a mis amigos a los cuales les mostraba este fanfic y muchas veces me dijeron: continúalo, siempre decía sí... Pero nunca encontraba razón o inspiración.
Sisya, donde quiera que estés espero puedas leer algún día el final de esta historia.
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PROLOGO
Es una mañana soleada en la bella ciudad de Seúl,
tranquila pero ruidosa en el exterior. Los rayos solares comenzar a colarse
entre las cortinas y un pequeño bulto sobre la cama se remueve al sentir estos
sobre su rostro. Pero de pronto se escucha un grito desde el piso inferior…
-¡Claudiaaa despierta!
El bulto sobre la cama se removió más, pero aún así no se levantaba de aquel sitio.
-Claudia te he dicho que despiertes se nos hará demasiado tarde –una mujer de edad mayor se encontraba ya junto a la cama-. Tu primer día en el colegio y sigues de perezosa, ¡Por favor!
-Mmmh… un momento más –en ese instante su madre le tiro agua encima asustando y despertando por completo a la perezosa chica-. ¿¡Pero, pero qué haces!?
-Es tarde ¡dije!
Claudia se levanto de la cama aún somnolienta «El día
es hermoso para quedarse acostada» pensó
mirando a su cama con una profunda tristeza.
Hoy, como dijo su madre, era su primer día en el colegio, y no cualquier colegio, era el colegio de música de la universidad de Seúl. Aquello era lo único que motivaba a Claudia, el estudiar música siempre había sido su sueño y estar a punto de dar el primer paso para cumplirlo la llenaba de alegría.
Hoy, como dijo su madre, era su primer día en el colegio, y no cualquier colegio, era el colegio de música de la universidad de Seúl. Aquello era lo único que motivaba a Claudia, el estudiar música siempre había sido su sueño y estar a punto de dar el primer paso para cumplirlo la llenaba de alegría.
Su infancia y parte de su
adolescencia siempre fue de pueblo en pueblo, ciudad en ciudad, país en país,
para cualquiera sonaría como algo fabuloso, conocer tanta gente, tantos
lugares, aprender distintos idiomas. Pero para Claudia nada fue así, siendo una
chica algo insegura de sí misma la llevaba a encerrarse siempre en una
burbuja. Apenas y tenía un par de amigos,
o conocidos.
Su familia decidió mudarse a Corea hace unos cinco años, al llegar a una estabilidad económica decidieron quedarse, podría ser permanentemente o hasta que la chica terminará la secundaria, pero por cuestiones «Magnificas» del destino recibió una beca para la Universidad. Sus padres vieron aquel gran beneficio que no se conseguía tan fácil, menos siendo extranjera, y aprovecharon la situación.
Su familia decidió mudarse a Corea hace unos cinco años, al llegar a una estabilidad económica decidieron quedarse, podría ser permanentemente o hasta que la chica terminará la secundaria, pero por cuestiones «Magnificas» del destino recibió una beca para la Universidad. Sus padres vieron aquel gran beneficio que no se conseguía tan fácil, menos siendo extranjera, y aprovecharon la situación.
-Mamá ¿es realmente necesario
que vengas conmigo? –preguntó la joven chica ya recién arreglada lo más normal
posible, odiaba la extravagancia y si podía pasar desapercibida era lo mejor
para ella.
-Si hija, necesito llevar unos papeles más al colegio –contesto su madre mientras subía su auto.
-Pero mamá, me siento como niña de kínder –reprocho la hija a su madre mientras ingreso del lado del copiloto-. Pude tomar el metro y llegar rápido, tengo dieciocho años no creo perderme, ¿y que alguien me secuestre? no lo creo, no sería útil, ¿y que me roben? no tengo nada de valor, aparte que esta ciudad dice ser segura…
-¡Ay ya! Claudia no digas eso, apenas sales de casa, apuesto que ni conoces el camino al colegio. –Dijo su madre en tono neutral. Y si que era algo cierto la chica salía no mucho, tampoco poco como para no conocer la ciudad, su madre en realidad quería llevar a su pequeña como si fuera el jardín de niños, el primer día de universidad de su única nena, era motivo de emoción.
-Oh mamá, mejor terminemos el tema que ya casi llegamos.
-Si hija, necesito llevar unos papeles más al colegio –contesto su madre mientras subía su auto.
-Pero mamá, me siento como niña de kínder –reprocho la hija a su madre mientras ingreso del lado del copiloto-. Pude tomar el metro y llegar rápido, tengo dieciocho años no creo perderme, ¿y que alguien me secuestre? no lo creo, no sería útil, ¿y que me roben? no tengo nada de valor, aparte que esta ciudad dice ser segura…
-¡Ay ya! Claudia no digas eso, apenas sales de casa, apuesto que ni conoces el camino al colegio. –Dijo su madre en tono neutral. Y si que era algo cierto la chica salía no mucho, tampoco poco como para no conocer la ciudad, su madre en realidad quería llevar a su pequeña como si fuera el jardín de niños, el primer día de universidad de su única nena, era motivo de emoción.
-Oh mamá, mejor terminemos el tema que ya casi llegamos.
El campus era enorme, muchos
jóvenes en tránsito, claramente se notaba que era el primer día de clases. La
madre de Claudia acompañada de esta, quizá le molestaba que su madre estuviese
ahí pero en parte le alegraba debido a que todo era nuevo para ella y no sabía
cómo ubicarse y entablar una conversación con alguien era todo un reto para la
chica, llego a las oficinas principales
entregando los papeles y se despidió de su hija casi con lagrimas en los ojos.
-Hija, mucha suerte este es una nueva etapa en tu vida… espero que… todo este mejor, la vivas mejor –se sorbo la nariz un poco-. Tu padre y yo te amamos y siempre querremos lo mejor para ti aunque esto no te agrade, y bueno… como dicen los chicos por aquí: fighting!
-Ohhhh por favor tranquilízate solo es la escuela, te veo en casa para la cena -respondió la joven un poco abochornada por el pequeño drama que hizo su madre.
Giro y emprendió su caminada hasta el otro extremo de aquel edificio para ir a su primera clase, las rodillas le temblaban, no solo por el frio, sino también era parte de su nerviosismo, su madre tenía razón era una nueva etapa de su vida, era como empezar de cero, algo que necesitaba, Claudia quería cambiar quería dejar de ser ermitaña, a veces le preocupaba que no había vivido lo suficiente como otros chicos de su edad. Jamás tuvo una pareja, nunca ha tomado la mano de otro chico, y mucho menos ha tenido su primer beso. Parecía que seguía la cultura oriental sin ser ella una, y por más, en la secundaria ya había chicos que se daban más que besos. Necesitaba esto, necesitaba vivir, y empezando una nueva etapa trataría de aprovecharlo al máximo.
-Hija, mucha suerte este es una nueva etapa en tu vida… espero que… todo este mejor, la vivas mejor –se sorbo la nariz un poco-. Tu padre y yo te amamos y siempre querremos lo mejor para ti aunque esto no te agrade, y bueno… como dicen los chicos por aquí: fighting!
-Ohhhh por favor tranquilízate solo es la escuela, te veo en casa para la cena -respondió la joven un poco abochornada por el pequeño drama que hizo su madre.
Giro y emprendió su caminada hasta el otro extremo de aquel edificio para ir a su primera clase, las rodillas le temblaban, no solo por el frio, sino también era parte de su nerviosismo, su madre tenía razón era una nueva etapa de su vida, era como empezar de cero, algo que necesitaba, Claudia quería cambiar quería dejar de ser ermitaña, a veces le preocupaba que no había vivido lo suficiente como otros chicos de su edad. Jamás tuvo una pareja, nunca ha tomado la mano de otro chico, y mucho menos ha tenido su primer beso. Parecía que seguía la cultura oriental sin ser ella una, y por más, en la secundaria ya había chicos que se daban más que besos. Necesitaba esto, necesitaba vivir, y empezando una nueva etapa trataría de aprovecharlo al máximo.
este fic es igual a lo que yo quiero !! y yo tamb me llamo Claudia !!!!!!!!1
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