sábado, 20 de julio de 2013

Fotógrafo profesional (Fanfic Kris x Minho)


Titulo: Fotógrafo profesional 
Resumen:
                


«Juguemos un partido, si tu ganas podrás tomar las fotografías que quieras y como quieras.
Si yo gano podrás tomar las fotografías que quieras y como quieras... a cambio de algo. 
Te estaré esperando en la azotea. Sé que vendrás Kris.».

«Juguemos un partido: si tu ganas podrás tenerme como desees (sigue soñando).
Si yo gano te tomaré una foto desnudo, y quizá me anime a regalarte un beso. 
Te estaré esperando en la azotea. Sé que vendrás Minho, si lo deseas realmente, vendrás.». 





Personajes: Kris (EXO), Minho (SHINee)
Género: Romántico, Yaoi
Advertencias: Lemon
             Nota: El KrisHo es real ♥ ok no, pero es gracioso juntar a dos semes para                         convertirlos en ukes (?)




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El chico alto iba caminando a toda prisa por las transitadas calles de la ciudad, necesitaba entregar algunas fotografías en la agencia, estaba totalmente seguro que con aquellas que tenía en el folder la agencia se daría cuenta de su gran talento y saldría de la oscuridad, tendría un nombre reconocido y sería el fotógrafo más solicitado. Le había costado tanto trabajo obtenerlas, dolor psicológico, dolor físico pero más que nada algo de dignidad.

Desde pequeño Kris se dio cuenta de su verdadera pasión, su madre era una modelo y él la acompañaba a algunas sesiones, y adoraba ver todo el trabajo que sucedía detrás de escena. Su primera cámara la obtuvo a la edad de ocho años, y le tomaba fotos a todo lo que se le hiciera especial.
Llevó una vida normal, su padre era un trabajador honrado, y su madre dejó el modelaje tiempo después que tuvo a su pequeño hermano Yixing. Residían en China pero después que el se graduó se le metió en la cabeza que tendría mejor oportunidad en Corea, la tierra de las caras bonitas y de las cirugías plásticas también. Se mudo él solo abandonando el seno familiar comenzando una vida independiente.

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Su mundo comenzó a ponerse de cabeza cuando recién había terminado de estudiar fotografía y se le hizo difícil encontrar un trabajo, en todas las agencias le decían lo mismo «Falta de experiencia». Kris se había resignado al fracaso. Una noche en algún bar conoció a Minseok, un chico de baja estatura, cabello rojizo con rasgos finos algo femeninos, se veía en  estado de ebriedad al parecer venia con algunos amigos pero estos lo dejaron abandonado a su suerte. El alto hizo la obra del día ayudando al joven ebrio a llegar a casa, al entrar a su hogar se dio cuenta que era un fotógrafo, tenía muchos reconocimientos en la pared y fotos con muchas personas «Ha de ser algún fotógrafo muy importante» pensó Kris. No dejaría escapar la oportunidad.

Y así fue, le dejo una nota a Minseok explicándole cómo y dónde lo había encontrado y cómo le ayudo, no le pedía nada a cambio, pero era obvio que el joven le devolvería el favor.
Minseok le dio trabajo, le costó mucho convencer a sus jefes, pero uso una de sus técnicas de fotógrafo importante alegando que era demasiadas cosas para él y necesitaba un asistente que le ayudará. Kris trabajó arduamente durante seis meses, y cada que había alguna oportunidad de escalar de puesto la aprovechaba… pero fallaba en el intento, hasta que se resigno a ser el simple asistente de Minseok.
Trabajaban con modelos que parecían dioses, cuerpos y caras perfectas, algunos miembros del equipo de trabajo se aprovechaban para sacar conquistas, la mayoría fracasaba en el intento, a Kris nunca le importo aquello solo vivía para el trabajo, para él no existía aquello que llamaban vida social.

Un día Minseok llegó entusiasmado al estudio.

-¡Chicos su atención! –todos los presentes se aglomeraron a su alrededor- ¿con quién creen que vamos a trabajar?
-¿Con quien Baozi? eres tan impredecible, dinos ya –dijo Sehun el más joven de los trabajadores.
- Es un modelo…
-No me digas –mencionó un chico llamado Jongdae.
-Calma, es un modelo nuevo pero que ha acaparado la mirada de millones es famoso en la Internet, su fama va creciendo como espuma y en verdad es un honor poder fotografiarlo, quiero ser llamado algún día “El fotógrafo que trabajó con Choi Minho” o algo como que “El famoso modelo Choi Minho trabajo con el gran fotógrafo Kim MinSeok” –el fotógrafo alucinaba solo como siempre solía hacer, todos despejaron el circulo que habían formado a su alrededor. Siempre era así, al fotógrafo le llegaban carpetas de presentación de nuevos modelos y él escogía al que se le plazca y así lo volvía famoso. Ya tenía una lista de modelos que habían trabajado con él y llegaron a la fama así que en realidad Kris tuvo razón desde el principio: era un fotógrafo importante.

El día de la sesión llego, Kris estaba demasiado ocupado, en todas las sesiones todo el trabajo recaía en él, podía decirse que él hacia todo y Minseok solo llegaba a hacer algunos clicks y con eso se llevaba el crédito. 

Kris entro a vestuario para corroborar si todo estaba bien con el modelo, era la primera vez que trabajaban con él y era importante dar una buena impresión.

El asistente conoció a Choi Minho, era un modelo alto, demasiado, más que todo el staff y por unos cuantos centímetros no lo rebasaba a él, de piel bronceada con brazos definidos un abdomen bien trabajado y lo  que más le llamo la atención eran sus ojos grandes y su sonrisa, extrañamente la sonrisa del modelo le parecía agradable, en realidad parecía perfecto, y que va, lo era, era un modelo.

Durante la sesión todo ocurrió con normalidad, a la hora de escoger las fotos Minho eligió las de su agrado y Minseok entusiasmado eligió las mismas que el joven.  Kris rodó los ojos, el fotógrafo nunca aceptaba consejos de nadie, ni los de él, siempre elegía las fotografías que él quería en privado en su oficina.

Pasaron algunos días, la agencia pidió más fotos para Minho, así que el modelo regresó al estudio para sacárselas. Al final del día Kris imprimió las fotos que habían elegido, se dirigía a entregárselas a su jefe como era de costumbre, al entrar al estudio vacio escuchó algunos ruidos extraños, se mantuvo en silencio buscando de donde provenía el sonido hasta llegar al pequeño cuarto que Minseok usaba como oficina, al observar en la puerta entre abierta de su jefe se llevo la sorpresa de su vida, presenciando una escena que nunca borraría de su mente.

Lo que vio fue a Minho, el modelo, desnudo, tenía las piernas de su jefe por sobre sus hombros que también se encontraba sin nada de ropa, lo tenía sobre el escritorio, estaba dándole unas fuertes estocadas, la cara del jefe de Kris mostraba absoluto placer y de su boca salían gemidos que casi eran gritos. Minho se tensó al parecer había llegado al clímax y dejo el resto de su excitación dentro del cuerpo de Minseok. El fotógrafo yacía inmóvil en la mesa parecía estar aun hundido en placer hasta que dio un respiro «woooow eso ha sido… ¡magnifico!».

Kris salió huyendo de aquel lugar, no podía creer lo que había visto, no era sorpresa enterarse de las preferencias sexuales de su jefe tenía sus sospechas, solo se preguntaba por el modelo, parecía tan varonil... tan como él. Realmente fue un impacto. 
        

Pasó medio año desde aquel acontecimiento, Minseok tenía razón, Minho subiría como la espuma era el modelo más solicitado por las agencias, su rostro estaba por toda la ciudad en anuncios enormes había realizado diferentes comerciales, participó en diferentes pasarelas y nada fue tan impactante para Kris que la fama de mujeriego que tenía.

Hace mucho Minseok trataba de fotografiar al ahora famoso modelo, pero en todos sus intentos se lo negaban...

-¡Bastardo! Yo lo hice famoso, gracias a mí es lo que es y así me paga –decía furioso después de haber colgado el teléfono donde le negaban de nuevo la oportunidad de trabajar con el famoso Choi Minho.
-Calma Baozi, hay  otros modelos que puedes fotografiar y hacerlos famosos igual –le respondió su asistente tratando de animarlo.
-No Kris, no es lo mismo, el desgraciado me debe un favor y me tiene que pagar.
-Creí que ya te lo había pagado… -mencionó el rubio para sí mismo pero el fotógrafo alcanzó a escuchar.
-¿Por qué dices eso Wu Yi Fan?
-Emm… Minho nunca te ha negado, siempre ha dicho que tú fuiste el primero que te fotografió…
-Mmm, tienes razón, pero no le quita lo bastardo y lo engreído.


Kris llegaba a casa con algunos víveres, después de una ardua jornada laboral solo quería llegar a recostarse y dormir como si no hubiera mañana. El elevador ya se estaba cerrando así que tuvo que correr para entrar a tiempo, al entrar la bolsa se rompió haciendo que su latería cayera por todos lados. Solo había una persona con él en el espacio pequeño y esta le ayudo recoger su despensa.

-Gracias –dijo el alto tratando de sostener todas las latas.
-De nada. Oye ¿crees que puedas llegar a tu apartamento con todo eso? –pregunto su único acompañante, tenía una voz varonil que a Kris se le hizo muy conocida al observarlo se pudo percatar de que llevaba una gran gabardina y un sombrero, parecía una especie de detective de los años cincuenta.
-Emmm… lo intentaré.
-Mejor me bajo en tu piso y te ayudo.

Pasó menos de un minuto y las puertas se abrieron dando paso a Kris y a su inesperado acompañante.

-Increíble piso nueve, justo donde venía –dijo el desconocido regalándole una sonrisa, el novato fotógrafo estaba seguro que había visto esa sonrisa en alguna parte pero no recordaba.
-Bueno, aquí vivo apartamento 912, no me digas que es justo donde venias también, porque en verdad me asustaré más –dijo divertido el alto.
-¿Estás asustado? lo siento
-No, es solo que… es extraño ¿eres detective o algo así?
-Oh… no –el desconocido rió un poco- es solo mi disfraz –acto seguido el tipo se quito el sombrero dejando a Kris con asombrado, podía reconocer más que nada esos grandes ojos.
-Wow –el ya no tan desconocido río.
-Sí, wow. ¿Entrarás ya a tu apartamento? voy tarde y las latas que sostengo pesan.
-Oh sí, si… claro espera.

Giro la llave y entro, encendió las luces e hizo una seña al otro chico alto para que entrara también, dejaron las cosas sobre el desayunador y cruzaron más palabras.

-Muchas gracias… Minho… emm ¿quisieras algo de tomar?
-Mmm luces nervioso ¿por qué? –Kris rio nerviosamente ni el sabia la razón de su nerviosismo.
-Creo que… es porque nunca he tratado con un súper modelo, y mucho menos un súper modelo ha entrado a mi casa. De hecho nadie nunca ha entrado a mi casa.
-Interesante… deberíamos festejar el suceso –dijo el modelo con una enorme sonrisa- pero será en otra ocasión en serio voy tarde.
-Oh… claro, cuando gustes puedes venir… sí.
-Perfecto, lo has dicho, cuando guste así que puede ser en cualquier momento. Me marcho fue un gusto…
-Kris. Me llamo Kris –Minho fue hacia la salida y el alto lo acompaño hasta la puerta.
-Bien Kris, festejaremos tres cosas –Kris miraba extrañado al modelo-  la primera: el que hayas  tratado con un súper modelo, la segunda: alguien entro a tu casa, la tercera: el inicio de una amistad –el modelo sonrió de nuevo, ya lo había hecho quizá más de cinco veces, Kris seguía algo anonadado de pie en el marco de su puerta el modelo comenzó a caminar hasta llegar tres puertas más al fondo vio que el alto aún lo observaba y de nuevo le regalo una sonrisa saco una llave de su bolsillo y abrió la puerta antes de entrar al departamento  le gritó– ¡Hey Kris, dile a Minseok que le mando saludos y que no se estrese tanto!


Durante los días siguientes Kris no despegaba el ojo de aquel departamento donde Minho había entrado era el 918, el último en todo el edificio. Se dio a la tarea de investigar, en el casillero de los correos había una etiqueta con el nombre “Kim Jonghyun”, le preguntó al portero y este le dijo que en efecto el dueño tenía aquel nombre pero que desde hace un tiempo había lo había dejado de ver pensó que quizá ya se había mudado. Aquello resultó aún más extraño para el fotógrafo.

Los días de trabajo seguían siendo pesados para el asistente, tenía que lidiar con modelos con aires de diva, y pequeños problemas con los escenarios, pero era su trabajo no podía hacer más nada.

Era sábado por la tarde, increíblemente había tenido el día libre, para su suerte su jefe se había enfermado así que cancelaron todo lo que tenían planeado ese día, solo estaba de vago mirando la televisión cuando llamaron a su puerta «Quién podrá ser».
El alto abrió la puerta y se sorprendió al ver a un sujeto con gabardina y sombrero, en seguida supo de quién se trataba.


Se encontraban en la pequeña sala bebiendo algunas cervezas que el modelo había llevado, comían algunos snacks, no tenían un tema especifico para hablar, platicaban de cosas triviales como que Minho no debería ingerir tantas calorías para conservar su figura de súper modelo o como que Kris debería tener una mascota para no estar tan solo y aburrido.

-Dime Kris ¿ya no te pongo nervioso? –dijo el moreno con una mirada coqueta.
-¿Quién no se pondría nervioso con un detective en casa? –dijo divertido el fotógrafo bebió de su cerveza-  sabes… estuve pensándolo y creo que en realidad tú estabas nervioso, entonces me hiciste aquella pregunta transmitiéndome tu nerviosismo. ¿Estoy en lo correcto súper modelo?
-Estas en lo correcto –Kris soltó una gran carcajada que el modelo siguió una diminuta risa.
-¿Por qué te puse nervioso Minho? ¿Creías que al verte llamaría a los paparazzi? La gran noticia “Choi Minho ayuda a un mortal con las compras” –Minho sonrió divertido.
-En realidad… pensé que llamarías a Minseok. Veo que no le has dado mis saludos –aquellas palabras fulminaron la sonrisa del más alto.
-¿Has hablado con él?
-No, pero si le hubieras contado que me viste lo hubiera encontrado aquí… o… no me digas que está escondido en tu habitación –el moreno fingió estar asustado provocando de nuevo risas en Kris.
-Tienes mucha razón… wow, conoces muy bien a mi jefe.
-No mucho, solo que es demasiado predecible.

Kris no le cuestionó si lo había reconocido antes, ¿por qué razón Minho le mencionó en su primer encuentro a Minseok? por supuesto, el modelo lo recordaba como el asistente del fotógrafo.

Pasaron cinco meses desde aquel primer encuentro, el moreno lo visitaba por lo menos una vez cada dos semanas. Ambos disfrutaban la compañía del otro y entablaron una gran amistad, hablaban de futbol, de chicas, Minho hablaba del pesado mundo del modelaje y Kris compartía sus frustraciones de fotógrafo no realizado, podría decirse que eran como los mejores amigos del mundo, solo que no sabían nada que no sea profesional de la vida del otro.

Todo marchaba normal en la vida del asistente de fotografía trabajaba arduamente, su trabajo no era compensado debidamente e iba a casa a quejarse con la almohada y algunas veces con Minho y este le animaba a comenzar él mismo su propia empresa.

-Minho…
-Mmm –estaban acostados en el piso con una caja de pizza a un lado apenas quedaban tres piezas y varias latas de refresco de cola a su alrededor.
-Tú crees que… yo pueda ser exitoso ¿así como Minseok?
-No
-¿No? –preguntó asustado Kris.
-No… yo creo que serás mucho mejor que él –el moreno se giro para mirarlo- sabes… eres tan alto, tienes una cara bonita rasgos finos y perfectos, ojos lindos, actitud masculina, podrías trabajar en tu cuerpo, anque así es perfecto… ¿por qué en lugar de fotógrafo no eres mejor un modelo? –el fotógrafo también cambió de posición para mirar fijamente a Minho.
-Porque siempre he amado la fotografía, desde pequeño he observado el mundo con un lente, disfruto estar detrás manejando el arte que posar para el, no hay nada más maravilloso en el mundo que tomar una foto –el modelo le sonrío tiernamente.
-Kris con esa maldita seguridad y con ese amor que le tienes a tu profesión podrías llegar a cualquier lado. No sé porque te sientes inseguro respecto a ti mismo.
-Señor súper modelo, ¿acaso usted nunca se cuestionó sobre si llegaría a algún sitio?
-Sí.
-Ahí está, es normal que me sienta seguro… supongo. Tienes razón debería independizarme, abrir mi propio estudio… y sí, hasta podría llegar a fotografiarte algún día –Minho volvió a girarse sobre la alfombra para mirar el techo.
-Puedes hacerlo ahora mismo.
-¿En serio? si en los últimos meses conseguir una foto tuya es como conseguir un trébol de cuatro hojas –el modelo estallo en risas.
-¿Te gustaría hacerlo?
-¡¿QUÉ?! –cuestionó el fotógrafo sorprendido, una escena interesante se le vino a la mente.
-Fotografiarme, tonto –Minho rio un poco más- ay Kris, no te ilusiones no eres mi tipo
-Me alegra escuchar eso, tú tampoco eres mi tipo. Y sí, me gustaría, es algo que cualquier fotógrafo en estos tiempos desearía.




El asistente de fotografía llego a su trabajo después de un relajante fin de semana era observado por todos sus compañeros, se sentía extraño pero no le tomo importancia. Al entrar al estudio su jefe le pidió que entrara a su pequeña oficina se sorprendió demasiado al ver quién se encontraba ahí. Aquella imagen se le vino a su mente en dónde su ahora amigo y su jefe unían sus cuerpos…

-Minho se ha dignado a venir, quiere unas fotos y tuvimos la dicha de ser elegidos -su jefe hablaba el solo podía asentir-Solo hay un pequeño detalle, el Sr. Choi se niega a que yo lo fotografíe, quiere que tú lo hagas -«Mierda» pensó.  

Kris no podía hacer su voluntad era lo que el jefe decida, y la voluntad de su ofendido jefe fue negarse, era su estudio y no podía permitir que un novato, según él, hiciera su trabajo, ilógico, se disculpó con Minho alegando que solo él era el fotógrafo. Minho se negó a ser fotografiado por alguien más que no sea Kris y la notica corrió como pólvora por toda la ciudad.

El teléfono del asistente no paraba de sonar, miles de tarjetas de presentación le llegaban a su correo, era un fotógrafo famoso, sin haber fotografiado a alguien famoso aún.

Pasaron los días y el súper modelo no lo visitaba. No tenía ni su número para hablarle y reclamarle, porque esa era su intención reclamarle el hecho de que los ojos de la prensa estuvieran puestos en él por su culpa. El furor por el fotógrafo novato no cesaba, y Kris aún seguía de asistente de Minseok. Hasta que se dio cuenta que las oportunidades le llovían por si solas, y acepto una. Era en una revista, era discreto y le permitía tener el trabajo con Minseok no quería abandonarlo hasta obtener algo seguro. Pero también era un trabajo en el cual no había como ascender, se la pasaba fotografiando a modelos en trajes de baño, o solo calzado, le abrumaba.

Unos meses más y Minho seguía sin darle alguna señal, solo lo veía en los comerciales o en algún anuncio de algún autobús. Ahora el modelo tenía fama de ser exclusivo, solo fotógrafos importantes podían retratarlo, en esa lista, por supuesto, no entraba el nombre Kim Minseok lo cuál traía más loco y más enojado a su jefe.

En el mundo de la fotografía se decía que obtener una foto de Choi Minho era obtener el pase directo al éxito. Y Kris pensaba en la infinidad de veces que Minho le pidió que lo fotografíe, pero él se negaba alegando que lo haría cuando fuese un fotógrafo con propio estudio.


Estaba en el sofá comiendo un poco de ramen, eran las 11:30pm había sido un día estresante, lidiar con el furioso baozi ya no era divertido y pensar que su jefe le guardaría rencor por lo de Minho, pero fue todo “normal” diciéndole «Cuando tengas tu propio estudio fotografiaras al que quieras».

El sonido de la puerta lo sacó de sus pensamientos, era muy tarde, y nunca nadie lo visitaba… excepto alguien.
Kris salto rápidamente hacia la puerta la abrió pero no había nadie solo un sobre con una llave y una dirección.


...


El rubio llegó al lujoso edificio que marcaba la dirección en el papel, todo el lugar se veía caro y lujoso tan diferente a su viejo y humilde edificio, tomo el elevador cuando llegó al piso las puertas se abrieron dejando ver un pequeño vestíbulo, tocó a la única puerta que había y luego se sintió estúpido, tenía la llave en el sobre.

El lugar era diez veces más grande que su pequeño apartamento, los muebles parecían cien veces más caros que sus propios muebles, todo lo superaba.

Camino por todo el lugar observando detalladamente, el sitio  era tan limpio, en la mesa de la sala encontró una bolsa de lona con una nota

«Juguemos un partido, si tu ganas podrás tomar las fotografías que quieras y como quieras.
Si yo gano podrás tomar las fotografías que quieras y como quieras... a cambio de algo. 
Te estaré esperando en la azotea. Sé que vendrás Kris.
».

Kris abrió la bolsa y había un uniforme y zapatillas de futbol a su medida, se cambió y entro al elevador para dirigirse ahora a la azotea. Al llegar pudo observar que en la azotea del gran edificio había una cancha de futbol, otra de tenis y una más de bascketball. Vio a Minho con un uniforme parecido al que él traía puesto, el modelo mostraba su cálida sonrisa, en todos sus encuentros Kris veía esa misma sonrisa, aquella sonrisa no era la misma que se veía en los comerciales o en los anuncios de la ciudad, era una diferente una que a el más alto... le gustaba.
No cruzaron palabra alguna solo se limitaron a jugar, Minho en realidad era muy bueno, pero  Kris no perdería desde que iba subiendo en el elevador se dijo así mismo que cueste lo que cueste no se dejaría ganar porque no tenía idea de que podría ser ese algo a cambio. Y lo logró, el fotógrafo logró la victoria. Regresaron de nuevo al hogar del moreno y este le sugirió que tomara una ducha, prestándole algo de ropa limpia.

Una hora después ambos se encontraban sentados en los taburetes del desayunador, había dos platos de espagueti que iban acompañados por dos copas de vino, Kris llevaba puesta un pijama de Minho, Minho llevaba también un pijama.

-Siempre quise tener una fiesta de pijamas –comentó divertido el rubio.
-¡Genial! Una fiesta de pijamas con un súper modelo, tu vida es interesante Kris –el ánimo de Minho era ansioso. 
-Demasiado, ahora será más porque voy a fotografiar a un súper modelo.
-Claro, seré un buen perdedor y cumpliré mi promesa, de una vez, saca la cámara.
-Tramposo, no he traído cámara... ¿a qué te referías con fotografiarte cuanto quiera y cómo quiera? –pregunto curioso tomando un sorbo de vino.
- A que podrías hacer de mi lo que quieras, tomarme como quieras –Kris casi escupe el vino al oír esas palabras- no desperdicies el vino, tonto, es muy caro. 
-Minho... ¿Y a qué te referías con “a cambio de algo”? –el moreno lo miro divertido y sonrío coquetamente
- A que yo podría hacer lo que quiera de ti, tomarte como yo quiera –esta vez el rubio se atraganto con el vino y comenzó a toser, Minho le dio palmadas en la espalda-  tranquilo, tranquilo, yo perdí así que no te preocupes.

Kris con aquellas palabras recordó esa escena en la oficina de su jefe y esta vez se animo a preguntar.

-Tú y Minseok... ¿tenían... algo?
-No, ¿por qué preguntas eso?
-Por nada...
-Kris... ¿Tú y Minseok... tenían algo?
-¡Por supuesto que no! –la respuesta fue tan inmediata que hizo reír al moreno que le contagio la risa al más alto.
-Yo... –tomo un sorbo- te vi aquel día –el fotógrafo novato se sorprendió ante aquel recuerdo de Minho- tú... solo estabas ahí parado, disfrutando del espectáculo –sonrío- de ahí no te volví a ver más hasta ese día en el elevador, no tienes idea cuánto deseaba que hubiera algún pretexto para acompañarte hasta tu departamento, y de repente sucedió, estaba muy feliz. Y era más feliz porque era el mismo piso que el de mi amigo Jonghyun. Jamás había aceptado una invitación a su casa solo me aburría con sus problemas de músico frustrado, pero ese día accedí a ir... y te vi... en verdad fui feliz.

El fotógrafo estaba realmente sorprendido con aquella información ¿Minho le estaba declarando sus sentimientos? o cosa más importante: Minho vio cuando él espiaba su acto con Minseok.

-Me gustas Kris, me gustaste desde antes de conocerte. Ni yo sé porque me gustaste pero lo hiciste... Yo sé que tienes gustos distintos y los respeto, yo también creía tener gustos distintos, sólo quiero... que sigamos siendo amigos -el más alto no respondía Minho suspiro- pero si quieres irte adelante.

La mente de Kris estaba hecha un caos, no decía nada porque no sabía que decir, Minho tenía razón sus gustos eran otros, o eso creía hasta que el modelo le dio la opción de irse y el sintió que lo último que quería hacer era dejar aquel lugar.

-¿A  qué te referías en realidad con “a cambio de algo”? –por fin el más alto hablo.
-Un beso.
-Hazlo.
-No puedo
-¿Por qué?
-He perdido Kris.

El más alto se puso de pie y se coloco entre las piernas de Minho, la distancia era perfecta, sus narices chocaban, sus respiraciones comenzaban a tomar un ritmo más rápido.

-No lo hagas –susurro Minho.
-¿Por qué?
-Porque no tienes idea de por qué quieres hacerlo.
-Solo sé que quiero, no me preguntes porqué pero siento que si no lo hago me arrepentiré, en verdad... lo deseo.

Kris posó su mano en la mejilla del modelo y con su dedo índice delineo los labios esponjosos de Choi Minho, aquellos labios que miles deseaban, estaban a centímetros de él y los deseaba no podía creerlo, los deseaba ahora mismo más que nada... Minho entre abrió su boca sintiendo el rose cálido de los labios de Kris sobre los suyos, sintió la lengua del rubio entrar, sus manos subieron desde su espalda hasta sus cabellos rubios acariciándolos jalándolos conforme el beso se intensificaba, hacían diminutas pausas para tomar aire, los labios esponjosos le sabían a gloria al fotógrafo quien aprovecho para mordisquearlos un poco.  Y pararon, pararon cuando ambos sintieron que algo ahí abajo les había crecido.

El fotógrafo tenía los labios rojos y llenos de saliva ajena, Minho tenía hundida la nariz en el cuello del más alto, Kris aún estaba de pie, aún estaba entre las piernas y los brazos del modelo.

No hablaron, no tenían nada más que decirse, la cama de Minho era suficientemente grande para albergar el sueño ambos.

...


Kris despertó, era tarde para el trabajo, pero no le importaba, la vista que ahora tenía era más importante que un estúpido día con el ogro de su jefe. El modelo Choi Minho dormía placenteramente sonreía entre sueños, eso hacia sonreír al fotógrafo, observaba detalladamente todos los rasgos de Minho, todo le parecía perfecto hasta la cicatriz que tenía debajo del ojo izquierdo se le hacía perfecta, los labios esponjosos que había probado la noche anterior se le hacían perfectos, su doble manzana de Adán era una rasgo único que le encantaba.
No sabía cómo, no sabía porqué pero desde la primera vez que vio a Choi Minho y supo que era perfecto sintió una pequeña atracción que oculto como simple curiosidad hacia el chico.

-¿Ya terminaste de ver? –dijo el moreno aún con los ojos cerrados sorprendiendo a Kris.
-Estoy analizando como será la toma.
-Claro... Sabes, te vez tan gay observando a un chico con esa cara de estúpido –el modelo provoco el sonrojo del fotógrafo que enseguida se defendió.
-No más que tú Choi acercándote a un chico, haciéndote su amigo solamente porque te gusta... ¡ridículo homosexual! –Choi estallo en risas, solo el rubio podía hacerlo reír así, solo él le sacaba las más sinceras sonrisas.
-¿No irás a trabajar?
-¿Para qué? ya tengo segura una sesión de fotos con el súper modelo Choi Minho, mi pase al éxito está completo.
-Pase al éxito... –el modelo suspiro- sabes... mi pase al éxito fue quitarle lo caliente a Kim MinSeok –el fotógrafo hizo una cara de que no se esperaba esta información.
-¿Cómo? ¿Te acostaste con Baozi por fama?
-No seas estúpido... lo sabías verdad, siempre lo supiste.
-Lo sospechaba.
-Soy un imbécil, ¿verdad? –el moreno giró para quedar de lado viendo al fotógrafo- yo dándote ánimos para que sobresalgas por ti mismo... cuando yo solo tome el camino fácil.
-Mmm puede ser –Kris se recostó sobre su codo- ¿Te gustan los hombres?
-Me gustas tú.
-Entonces los hombres fuertes y masculinos... ¿y por qué tuviste muchas chicas? ¿Hacías pijamadas con ellas y se pintaban las uñas?
-Me gustas tú e hice una pijamada contigo, la única en mi vida –el fotógrafo esbozo una sonrisa orgullosa.
-No creo que seas un imbécil Minho, tuviste miedo, así como yo lo tengo ahora. Gracias por ser mi amigo y darme ánimos.
-De nada... no quería que terminarás sobre Minseok.
-Créeme nunca en mi vida jamás nunca, nunca, se me ha cruzado por la mente hacer eso –el modelo sonrío divertido- ¿puedo besar tu sonrisa? eso es algo que se me cruzo por la mente desde el primer momento en que me sonreíste.
-Kris... eres tan gay.
-No, yo no me metí con Minseok.
-¿Cuánto tiempo me joderas con eso?
-Toda la vida. Me ha quedado el trauma de por vida.


...


Kris había regresado a la rutina de siempre, una semana había pasado desde que durmió en la cama de Minho. Ahora solo tenía el trabajo de asistente, últimamente ya estaba harto, quería tener un mejor puesto pero no podía... entonces recordó sus charlas con el súper modelo donde le insistía que se independizara de Kim MinSeok.

Era demasiado tarde, imprimía  las fotografías de todas las sesiones del día, su jefe las quería a primera hora. Todo estaba bien hasta que sintió una presencia, miro hacia la puerta de la oficina y ahí estaba él con aquella sonrisa que hacía sentir confundido al fotógrafo.

Minho espero a que Kris terminará su trabajo, platicaban poco, el modelo decía que le era incomodo ver aquel escritorio, el fotógrafo decía que le era incomodo trabajar sobre ese escritorio.

Llegaron a la casa del modelo, sus pequeños encuentros habían cambiado de dirección. Cenaron, charlaron como de costumbre y durmieron en la misma cama. Esa era la rutina de Kris, ir a trabajar, estresarse, hacer todo el trabajo de Minseok, pensar en Minho, terminar el trabajo, ir a casa de Minho, ver la sonrisa de Minho, desestresarse teniendo platicas divertidas con el modelo, dormir con Minho entre sus brazos: su parte favorita del día.

Eran amigos, ambos alegaban aquello, simples buenos amigos que disfrutaban la compañía del otro. Nunca hubo alguna otra intención hasta que Kris le cuestionó a Minho sobre que eran, a lo que el moreno atinó a decir «Amigos Kris, solo eso, a menos que quieras ser mi novio, lo cual dudo.». Pero el modelo no tenía porque dudar aquello, los sentimientos del fotógrafo hacia él seguían confusos  pero sabía que no quería salir de su vida, así como no quería que él saliera de la suya.

Los meses seguían pasando, la rutina era la misma, pero una noche el modelo quiso darle un giro.

-Kris quiero hacerte el amor –el fotógrafo casi escupe lo que comía, era tan típico de él porque era tan típico del modelo hacer preguntas o afirmaciones extrañas.
-¿Cómo?
-No me será agradable explicártelo, prefiero mostrártelo.
-Si piensas que me tendrás con las piernas abiertas estás loco –Minho sonrío un poco- en todo caso... –dijo nervioso el fotógrafo- si llegara a pasar, sería yo quien tome esa posición sobre de ti.
-No esperaba más Kris, eres un macho de mierda.
-Gracias Minho, tú eres un model gay de... mierda también.
-¿Qué te parece si resolvemos el asunto con un partido de futbol? –el fotógrafo rio un poco.
-¿Seguro? la ultima vez perdiste y por mucho... –analizó algo y sonrío victoriosamente- a menos que esta sea tu forma de pedirme que yo te tome a ti.
-No Kris, yo quiero tomarte a ti ahora mismo, sinceramente no tendría problema en que tú lo hicieras pero... sé que si ahora dejo que lo hagas en un futuro jamás querrías cambiar de posición, quiero aprovechar la oportunidad ahora mismo.
-Eres un demente. Está bien, juguemos, pero ni pienses que será fácil, será uno a uno sin desempate ni nada.
-De acuerdo Kris –Minho sonrío estaba demasiado feliz y se podía notar que tramaba algo.   



...


Minho llego a casa, estaba totalmente cansado, entrevistas aquí y allá, más una sesión por la tarde que si no fuera porque necesitaban la luz solar no habría terminado nunca. Se tiro en el sofá giro y vio algo sobre la mesa de centro: su bolso de lona, lo conocía a la perfección y no pudo evitar sonreír al ver la nota:

«Juguemos un partido: si tu ganas podrás tenerme como desees (sigue soñando).
Si yo gano te tomaré una foto desnudo, y quizá me anime a regalarte un beso. 
Te estaré esperando en la azotea. Sé que vendrás Minho, si lo deseas realmente, vendrás.
».

«Tonto» pensó Choi. Se cambió inmediatamente la energía le había regresado mágicamente y salió casi volando de su casa hacia el elevador. Al llegar a la azotea vio a Kris que se encontraba calentando para su partido, en verdad lo había tomado en serio.
 
-¿Me regalarás un beso? –dijo el modelo detrás de él, el fotógrafo giró para verlo con una mirada engreída.
-Por supuesto, ¿crees que no me doy cuenta de cuánto deseas mis labios?
-Kris, en serio, eres tan gay. Si yo quisiera besarte lo haría en cualquier momento.
-Si... pero tú no quieres besarme, tú quieres que yo te bese –el moreno no pudo decir nada más el fotógrafo estaba en lo cierto, lo deseaba, sí, pero no quería ser el primero en ceder, lo mismo sucedía con Kris, ambos estaban locos por acabar la distancia dejar el partido y comerse a besos. Pero ninguno iba a  dar su brazo a torcer. 

Comenzaron a jugar, no pasó ni un minuto y Minho ya había metido un gol, mal para Kris, aquel que dijo que sería de uno a uno y que no había vuelta atrás, no podía creerlo se sentía engañado. No dijo nada más. Después de ducharse re recostó en la cama del modelo no sabía si Minho le haría pagar en ese mismo instante.

A la mañana siguiente el modelo salió primero, Kris no tuvo tiempo de platicar el asunto con él, estaba aún consternado y ahí fue que se dio cuenta. Minho siempre le hablaba de futbol, era amante de aquel deporte y alegaba practicar todos los días como parte de su rutina de ejercitarse «Que estúpido eres Kris» se reclamaba así mismo el fotógrafo.


...


-Minho ¿por qué me dejaste ganar la primera vez? –se encontraban tirados sobre el sillón con los pies descansando en la mesa de centro.
-Yo no te deje ganar Kris –menciono el modelo como si no tuviera culpa alguna o algo más que decir.
-No soy tan estúpido.
-Ya lo creo Kris –sonrío- en realidad... gané más perdiendo, supuse que si ganaba y te pediría algo como bésame quizá saldrías corriendo de mi casa. Tenía la duda.
-No entiendo. ¿Sabías que te besaría si yo ganaba?
-No, nunca pensé que lo harías me sorprendí. Tan solo... –Minho rio- no tengo la menor idea. Fue un acto de caballerosidad en verdad.
-¿Y esta vez porque quisiste ganar?
-¿Qué no es obvio Wu Yi Fan? Quiero ponerte en cuatro penetrarte duramente hasta que gimas mi nombre pidiendo más.
-Eres un demente Choi Minho.
-He ganado, sé hombre y cumple... bueno... por hoy no seas tan hombre
-Deja tus fantasías Minho, no, no dejaré que las cumplas, aparte... –Kris estaba tan nervioso, increíblemente el acto que Minho quería hacer en él le éxito demasiado- tú, tú también me debes algo y no has sido hombre para cumplirlo.
-¿Las fotos? No has traído tu cámara para tomarlas, no es mi culpa.
-¡No!, hablo del “si tu ganas podrás hacer de mi lo que quieras, tomarme como quieras”. Te tengo noticias Choi, gané primero.
-Imbécil –Minho se puso de pie y salió rumbo a su habitación, Kris temió a que el moreno se haya enojado con él, no se movió de su lugar, no sabía si irse o quedarse y dormir en el sofá no era una opción. Hasta que Choi salió de su habitación de nuevo. No tenía idea de porque había entrado

-¡Carajo Kris! ¡Me dolera!
-¿Y tú crees que a mí no?
-Pero tú eres un inexperto, déjame enseñarte en serio prometo que ya después tú serás el que tome las riendas del asunto.
-Gané Minho.
-Por favor –el fotógrafo estaba sorprendido ¿acaso el modelo le rogaba?- por lo menos... no hoy.
-Está bien, dejémoslo para cuando desees –Kris se puso de pie para dirigirse hacia la salida.
-¿Te vas? ¿Te has enojado conmigo? –el rubio vio la cara triste de Minho era tan hermoso joder, no aguanto y lo tomo de la barbilla para darle un pequeño y tierno beso, acto seguido lo abrazo y le dijo al oído.
-Jamás podría enojarme contigo... yo tan solo... quiero pensar unas cosas, daré una vuelta por ahí regresare en menos de una hora –beso la frente del modelo y salió de ahí.

...


Minseok le pidió a su asistente un momento de su tiempo, el más alto se extraño pero accedió, era su jefe tenía que acceder. Baozi le hablo de Choi Minho le dijo que sospechaba algo, que el acercamiento de Minho a él –el cual ya era evidente para todos porque el modelo iba por él a su trabajo de vez en cuando- era extraño, que no debía confiarse y que Minho no era lo que aparentaba.
Cuando salió de la oficina no pudo evitar reírse ¿Acaso Minseok estaba celoso? él uso a Minho como Minho lo uso a él para alcanzar la fama.

Kris llegó a casa –la casa del modelo que al parecer ya era su hogar también- donde encontraba a su compañero de cama en el comedor siempre que se le hacía tarde, lo esperaba para que cenaran juntos. El rubio  le decía al moreno que no lo hiciera, igual que el acto de ir a recogerlo al trabajo, pero el modelo parecía no entender. Durante esas cenas se contaban más de su vida, Kris se entero que Minho en verdad había tenido muchas novias, pero que ninguna fue algo serio y que estuvo con un par de chicos más aparte de Minseok, y que consideraba el encuentro con su jefe un capitulo vergonzoso en su vida y más porque él lo había presenciado.

Así también Minho se entero que Kris tuvo pocas novias, que incluso estuvo a punto de casarse con una, pero prefirió seguir con sus sueños, lo más impactante para el moreno fue que el más alto le confesó que el ya había estado con un chico pero fue de una sola noche y solo había sido para experimentar y que al igual que el moreno lo consideraba un capitulo vergonzoso de su vida que no volvió a repetir nunca más.

-Entonces no eres tan inexperto –dijo el moreno.
-No... Pero eso sucedió hace mucho, eran tiempos en los que descubrías lo que era el sexo
-Mmm ya veo –bebió un sorbo de su copa de vino blanco- Kris quiero besarte ¿puedo?
-¿Eres tan gay que pides permiso? –Minho rio.
-¿Te gustaba el chico? ¿O solo fue por calentura?
-Era mi mejor amigo lo apreciaba y creo que yo le gustaba.
-Te acostaste con él... ¿por lastima? ¿Lo harás conmigo también por lastima?
-No y no –dijo serio el más alto- estuve con él como dije para experimentar no me gustó y no lo volví a hacer... y contigo... no lo sé Minho.
-Nunca sabes Kris.
-¿Y tú sí?
-Solo sé que me gustas, que te deseo, y que no quiero que te vayas nunca, deseo que traigas todas tus cosas y vivas acá conmigo, desearía ponerte un estudio fotográfico porque detesto ver como Minseok te esclaviza. Me gusta compartir la cama contigo y me encanta presenciar tus momentos gay... solo sé eso Kris, sé que te quiero tanto que daría la vida por ti. No sé nada más que eso.
-Minho yo...
-Pero eso no importa –dijo el modelo con una sonrisa algo nostálgica- con tu amistad me conformo te lo he dicho, no te obligaré a nada. En serio. –el fotógrafo tomo la mano del modelo.
-Si importa, a mí también me encantan tus momentos gay –Minho sonrío con aquella sonrisa que a Kris ponía loco- me encanta tu sonrisa, y no quiero irme nunca, pero en verdad me gustaría realizar mis sueños por mí mismo y dormir junto a ti es la cosa más maravillosa del mundo. 
-¿Qué pasó con “no hay nada más maravilloso en el mundo que tomar una foto”?
-No, tú eres lo más maravilloso.

A Minho le llegan esas palabras, era el momento más sincero que habían tenido, tomo el rostro de Kris entre sus manos y estampo sus labios esponjosos con los ajenos, el más alto le daba entrada a su fabulosa lengua experta y sus lenguas jugaron caricias eróticas. Kris comienza a besar todo rincón de la perfecta cara del modelo, bajo hasta su cuello pasando su lengua por las dos manzanas de Adán, Minho aprovecho el momento para comenzar a desabotonar la camisa del fotógrafo, hasta que se la arranco tirándola al piso...

-Woow, tienes un cuerpo perfecto, tu piel es hermosa... quiero... quiero besar cada centímetro... –Minho comenzó a descender con cálidos y tiernos besos por sus pectorales.

El fotógrafo hizo que el modelo regresara a su boca, y lo tomo de las caderas lo apretó hacia las suyas para que sintiera la gran erección que le había provocado, para que sintiera cuanto lo deseaba. Entre besos intensos ambos cuerpos llegaron a la cama quedando Kris sobre Minho.

-¿Cobrarás... tu victoria... ahora... ahora mismo? –dijo el moreno entre besos.
-¡Cállate! –le mordió la lengua, fue algo que volvió loco al moreno.

El rubio fingía penetrarlo por sobre sus pantalones que era todo lo que ahora llevaban,  en un giro inesperado el fotógrafo quedo debajo ahora era Minho el que dominaba la situación bajo sus manos hasta el botón de su pantalón desabrochándolo y bajando el zipper, en milésimas de segundos se deshizo de ellos y de su bóxer liberando así el miembro excitado de Kris estaba tan duro tan enorme el modelo no perdió el tiempo y lo metió a su boca como si se tratará de un delicioso caramelo, lo besaba lo chupaba con fuerza y le daba lengüetadas. Kris no soportaba tanto placer quería ahogar sus gritos mordiéndose el labio pero no pudo más y grito. llegando así al clímax sacando todo su jugo.

-¿Traes lubricante? –dijo Minho limpiándose los labios.
-¿Qué? –dijo mareado el fotógrafo aún sumergido en placer.
-¡Diablos! No traes cámara, no traes lubricante... ¡Esto realmente será doloroso! –el modelo comenzó a desabrocharse el pantalón entonces Kris reaccionó.
-¡¿Qué vas a hacer?! No, Minho no... Quedamos en que yo... –el modelo se trepo sobre sus caderas con solo los bóxers puestos comenzando a besar su cuello- ¡Minho!
-¡¿Qué carajo?! ¡Entonces ve y consíguete algo para que me lubriques! –el modelo saltó de la cama y se coloco su bata de baño.
-¿Dónde?
-No lo sé –se notaba un poco de enojo en su voz, pero respiro guardando la calma- abajo... hay una farmacia, quizá ahí vendan. O ve donde se te pegue la gana. Espero y me encuentres despierto y con ganas cuando regreses –el moreno se encerró en su baño, Kris rápidamente se coloco la ropa y salió volando de la casa. Él sí tenía ganas.

A lado del edificio había una farmacia, entonces el fotógrafo se dio cuenta de su locura ¿tan desesperado estaba por poseer a Minho? podía en ese mismo instante irse a su casa... pero no lo hizo. Entro a la farmacia con una cara de total vergüenza y nerviosismo, cualquiera pensaría que iba a robar  el lugar.
Entonces se atrevió, para colmo era una hermosa chica era la que atendía el sitio.

-Hola... emmm... de casualidad... emm tiene... vende... lu...lubricante «¡vergonzoso!» -la chica le sonrío divertidamente.
 -Sí, para el Sr. Choi ¿verdad?  -«¡MIERDA!»
-Sí...
-Recién nos llamo, dijo que mandaría a alguien, fue rápido, aquí tiene
-¿Cuánto...?
-Va a la cuenta del Sr. Choi que tenga b u e n a s noches

« Puto Minho, puta vida, me las pagara el maldito» Kris venia quejándose durante todo el camino, no podía creer el descaro de Choi. Cuando entro a la habitación el moreno se encontraba mirando hacia la ventana tan solo con su bata de baño, como lo había dejado, tiro la bolsa de la farmacia a la cama y se dispuso a quitarse la ropa... para ponerse la pijama.

-¿Estas enojado? –dijo Choi divertido.
-¡Vete a la mierda!
-Hace unos días dijiste que nunca podrías enojarte conmigo.
-En serio Minho vete al carajo, si sigues hablando me largare.
-Atrévete
-¡No me retes! –Kris estaba furioso, no podía dejar pasar el momento vergonzoso que el modelo le hizo vivir, se quito los pantalones y en conjunto Minho deshizo el lazo de su bata dejando al descubierto su cuerpo bien trabajado en completa desnudes, ya no llevaba bóxer.

El rubio tragó saliva «¡bastardo!», de nuevo perdió el control, ahora no era la furia, era la lujuria que se había apoderado de él. Lo lanzo a la cama « No te quiero ver la cara maldito» lo puso en cuatro el modelo alcanzo a pasarle el lubricante, todo iba rápido enojo y pasión no eran una buena combinación. El fotógrafo derramo aquel liquido frio sobre la entrada del modelo, aquella sensación fría en su cuerpo caliente hizo que gimiera de placer, el rubio posiciono su duro miembro en la entrada y sin piedad entró en él. El modelo gritó, gritó de dolor, el fotógrafo se dio cuenta de su agresividad y para aliviar un poco la incomodidad de su amante comenzó a repartir besos por sobre su espalda, besos pequeños, besos cariñosos y tiernos que hicieron olvidar un poco el dolor, el modelo ya se acostumbraba a aquella intromisión en su cuerpo.

-Kris...

Era la señal, el rubio comenzó a entrar y salir lentamente, era un buen ritmo que mantuvo un tiempo, de pronto su miembro tocó aquel punto que hizo gritar a Minho, ahora de placer, y entonces cambio el ritmo a uno más rápido a uno más fuerte y salvaje. En la habitación solo escuchaba el sonido de las estocadas, una y otra, hasta que el modelo no soporto más y se dejo caer en ese espiral de placer gimiendo y gritando el nombre del rubio. Kris volvió a correrse ahora dentro del modelo.

Ambos se recostaron mirando hacia el techo dejando descansar sus cuerpos agitados... minutos después sus respiraciones regresaron a la normalidad.

-No querías... verme la cara –el modelo se recostó sobre su codo para mirar a su compañero haciendo un pequeño puchero.
-En serio me enoje Minho –contesto el rubio mirándolo a los ojos- eres tan... joder Minho eres tan tú. Me encantas –se le abalanzó y repitieron el acto. Ahora algo más cariñoso y esta vez Kris no perdió de vista los ojos del modelo a la hora del orgasmo.

...

El asistente de fotografía  llego de nuevo al trabajo, cada día era más detestable trabajar junto a Kim MinSeok. Cada día eran más detestables las burlas de sus compañeros, lo jodian por ser según ellos “la puta de Choi Minho”. Cuando en su relación no había ni una puta, no había nada... porque ni él sabía qué tipo de relación llevaba con el súper modelo.

Ese día llego a su apartamento con cajas, Minho llevaba días pidiéndole –indirectamente- que se mudara con él. Hasta que se animo a preguntar si en verdad soportaría teniéndolo viviendo con él, por la cara de felicidad del modelo pudo saber la respuesta y más cuando él mismo se ofreció a ayudar con la mudanza. Lleno algunas cajas, no eran demasiadas sus pertenencias, y se dispuso a entrar al elevador, cuando una persona con gabardina y sombrero salió de ahí.

-¿Le ayudo? –dijo el sujeto.
-Si no es molestia detective.
-¡Por supuesto que no! Es mi deber ayudar a bellas doncellas –dijo mostrando aquella sonrisa especial para el rubio.
-Estúpido... puedo regresar mis cajas a mi apartamento eh
-Hazlo, te puedo comprar cosas nuevas.
-Minho no soy tu puta como para que me llenes de adornos –ingresaron al ascensor cargando dos cajas cada uno.
-Lo lamento.
-¿Por qué?
-No creí que te sentirías así... en verdad... me gustaría darte todo lo que tengo.
-Eres tan gay Minho... –suspiro- a mí también me gustaría darte todo lo que tengo... es más en tus manos llevas la mitad de lo que tengo. Tómalo es tuyo.
-Estoy muy agradecido... por eso... olvídalo –bajo la cabeza ¿Choi Minho estaba apenado? Kris sonrío.
-Sabes... me has dejado tenerte, eso es suficiente Minho, con eso soy más que feliz.
-Kris eres tan cursi y gay –las puertas del ascensor de abrieron- vamos, mi auto esta en frente.

...


El súper modelo Choi Minho se encontraba en una de esas fiestas que te hacían más importante. La música y el ambiente era bueno cualquiera se estaba divirtiendo, excepto él, que solo quería quedarse en casa con la compañía de Kris, se odiaba por pensar tanto en él, no quería ser el débil en la relación, relación, esa palabra importante, él y el fotógrafo aun no definían que tipo de relación tenían, amigos no podían ser los actos que hacían por las noches no eran cosa de amigos.

Estaba sumergido en sus pensamientos cuando alguien se le acerco. Kim Min Seok estaba junto a él con unas copas de más y con una mirada fogosa, podía leerle los pensamientos era como un «ven y hazme tuyo ahora mismo». Choi devolvió el saludo cordialmente, MinSeok hablaba sobre cosas que no le importaban en lo más mínimo, estaba a punto de irse del lugar cuando menciono algo... más bien menciono a alguien que le importaba más que cualquier cosa en el mundo.

“El chico ya no me funciona, y la verdad solo lo contrate como agradecimiento talento no tiene... sabes que nunca subió de puesto porque yo no lo deje. El tonto creía que podía superarme. Ahora solo es mi esclavo,  y cuando le dé la patada será un fracasado más... y tú que querías que te fotografíe, ósea sé que lo hiciste por molestarme pero el chico se hizo ilusiones...”

Choi no soporto más y dejo a MinSeok hablando solo, ahora más que nunca se haría cargo de Kris.

...

El fotógrafo no quiso hacer caso a las advertencias de Minho, creía que el modelo se lo decía para que no trabajara más y se quedara en casa atendiéndolo como si fuera su esposa. Unos meses después MinSeok lo despidió, cumpliéndose así las palabras del modelo. Entonces comenzó su ardua búsqueda de empleo.

-Señor desempleado ¿qué quiere cenar hoy?
-Algo que me haga obtener un empleo rápido –dijo desanimado el fotógrafo desempleado recostándose sobre el desayunador.
-Mmmm yo podría darte uno –por más que el joven Choi insistiera Kris no aceptaría el marcó sus límites desde el principio él quería hacerlo solo.
-¿Por qué mejor no me das un masaje en los pies?
-Jodete, pediré una pizza.

Antes de dormir –y después del masaje- Minho lanzó una pregunta que lo tenía ansioso desde hace mucho tiempo.

-¿Qué somos?
-Humanos –dijo dormitado el rubio
-Idiota... sabes a que me refiero... ¿Qué... qué somos tú y yo?
-Gays
-Kris, me voy a enojar y te haré cumplir lo que me debes desde hace mucho –esa era una amenaza que últimamente le funcionaba a Choi.
-No lo sé Minho, la ultima vez éramos amigos... ahora... ¿somos más cercanos?
-¿Quieres ser mi... novio? –la pregunta hizo que el rubio se sentara rápidamente en la cama.
-¿AH? ¿Y lo preguntas solo así?
-Si o no.
-Si digo que no... ¿Qué pasaría?
-Nada
-¿Si digo que sí?
-Me harías muy feliz.
-Entonces sí –le dio un pequeño beso en los labios- ahora duérmete –Kris se envolvió con la sabana.
-Sabes... eso me convierte en el hombre de la relación.
-Ya duérmete.
-Tú eres el débil aquí.
-Carajo Minho mañana tengo que ir temprano en busca de un empleo.
-Soy tu hombre te acunaré todas las noches –Minho se giro y lo abrazo por la espalda posando su cabeza en el hombro ajeno, la delgada sabana evitaba en sus pieles chocaran- Kris... –susurro a su oído.
-Mmhh
-Te quiero –tiempo después el rubio contesto.
-Minho... –no hubo respuesta- Te quiero más.

...

Kris y Minho llevaban más de un año viviendo juntos, y exactamente un año de novios, Kris trabajaba en una pequeña agencia haciendo fotos para estudiantes... La fama de Minho seguía, su carrera era llevada muy bien, los fotógrafos para los que posaba los podía contar con una mano, esa exclusividad era el toque especial de su fama.

Dejo de insistirle a su novio que trabajara con él. Kris después de todo era feliz. Los trabajos que había hecho con Minseok eran una estrella dorada en su currículo así que de vez en cuando era solicitado por grandes agencias.

Kris llevaba a su novio de viaje a lugares cercanos a la ciudad, amaba tomarle fotos a los paisajes, decía que era mejor que lidiar con modelos –solo para molestar a su novio modelo- Minho también llevaba a su novio a viajes que hacía por todo el continente, lo que más contaba para ellos era la compañía del otro, lo demás no tenía importancia.

Regresaban de su pequeña escapada a la isla Jeju, Kris había ido a tomar fotografías al hermoso paisaje para seguir llenando su folder de trabajo y claro... festejar así también su aniversario.

Minho preparaba la cena cuando el teléfono sonó, al terminar la llamada la cara de Kris era de completa alegría el modelo la describió «parece que acabas de tener un orgasmo». Cuando el fotógrafo le explicó que una agencia lo buscaba porque habían visto su trabajo y querían emplearlo en el área de publicidad –dándole los beneficios de un nombre en el ambiente y su propio estudio- no pudo evitar contagiarse de su alegría.

Después de la cena, comenzaron unas de sus sesiones nocturnas.
Minho cabalgaba a Kris, subía y bajaba sobre el miembro de su novio mientras se besaban apasionadamente, sus encuentros íntimos pasaban de ser salvajes a estar llenos de amor. Llegaron al climax, el modelo se corrió sobre el abdomen de su novio, mientras que este marcaba por dentro con su liquido a su amado.
Después del acto se  abrazaron fuertemente... tanta felicidad no cabía en ambos... hasta que Minho interrumpió con una de sus típicas preguntas.  

-Si estarás en el área publicitaria... ¿no necesitarás fotos de modelos publicitarios?
-Supongo, tengo un par... –el moreno lo miro anonadado.
-Kris un par no son suficientes, en tu folder tienes más de cien fotografías, todas de paisajes.
-Mmm no había pensado en eso... ¿crees que sea un problema?
-¡Por supuesto!
-Pero ¿dónde conseguiré más modelos a esta hora? –miro su reloj en la mesa de noche- mierda es más de media noche –su novio le dio un golpe duro en el estomago levantándose de la cama y dirigiéndose al closet- ¿Minho?
-Feliz... feliz tú ya sabes qué, toma –el moreno le entrego un regalo con un gran moño rojo. El rubio sorprendido se dispuso a abrirlo inmediatamente abrió aun mas los ojos cuando vio una cámara canon con todos los accesorios necesarios para cualquier fotógrafo, era lo último en tecnología fotográfica.
-Minho... esto es...
-Es poco comparado a lo que te mereces por hacerme tan feliz.
-Gracias. En verdad... –el rubio tomo la barbilla de su novio para darle un cálido beso- Minho –susurro contra sus labios- te amo –el modelo sonrío y Kris besó esa sonrisa que tanto amaba.
-Gay... Te amo también. –después de unos besos húmedos más, Minho le cuestionó a su novio sobre con quien estrenaría su cámara.
-No lo sé, no sé donde conseguir modelos.
-Eres un idiota –el fotógrafo no comprendía el insulto- joder Kris ¿en qué trabajo? –el rubio hizo cara de al fin haber entendido el mensaje- y no es por ser ególatra pero una foto mía vale por cien modelos.
-Maldito modelo ególatra homosexual... ¿Dejarías que te fotografié? 
-Claro... aparte... te lo debo desde hace mucho –deber, un arma de doble filo para el fotógrafo.
-Ah, claro...
-Entonces... convirtamos la casa en un estudio.

Cuatro horas duro su sesión, Kris no paraba de tomarle fotos a su novio y es que lo hacía por cada gesto que el moreno mostraba, varios cambios de ropa, y cuando llegó el  tiempo de traje de baño se vio interrumpido por una sesión de sexo salvaje. Después de elegir e imprimir las fotografías ya no quedaba tiempo para dormir. Minho le sugirió a Kris que prepara su atuendo y sus demás folders... al regresar a la recamara para incluir las fotografías que recién le había tomado a Choi, estas ya no estaban.

-Minho... y... y ¿las fotos? –el modelo curvo sus labios en una sonrisa juguetona- Minho, por favor...
-Si tú ganas podrás tenerme como desees... –Kris abrió los ojos como platos, esperaba este momento desde hace mucho, pero no hoy, no el día de una importante presentación.
-Cuando regrese a casa podremos tratar el asunto
-Cuando regreses a casa te daré las fotos
-¡Minho!
-¿En verdad me amas Kris? Te lo dije, si dejaba que desde el principio tu dominarás no me darías la oportunidad que tomarte nunca. He cumplido, ahora tú cumple.
-¿En serio? Choi Minho ¿de verdad ahora? –su novio asintió el asunto iba serio.
-Kris... créeme lo disfrutarás más que yo –Minho rodeo con sus brazos la cintura de su novio dándole un beso fugaz- si no es ahora, no será nunca.

Jugaron un poco con sus narices para después sumergirse en un profundo beso, Minho mordisqueo los labios de su novio, los succionó fuertemente hasta dejarlos rojos. El modelo puso a su novio en la cama continuaba con besos húmedos dejando su boca y recorriendo su cuello y regresando a la misma, el rubio mientras acariciaba la espalda del moreno... El modelo disfrutaba las caricias de su novio, posó su pierna entre las del rubio haciendo presión en la erección de este y fue desabotonando su pijama, dejando un beso por cada botón que quitaba...

-Quítate los pantalones... 

El fotógrafo obedeció y se los quito al mismo tiempo que Minho se desnudaba también.

-Arrodillate...

En aquella posición Kris tenía enfrente el miembro del moreno que estaba tan duro como el de él, el modelo lo tomo de la barbilla obligándolo a mirarlo y le dio tres dedos para que chupara... al poco tiempo sustituyo sus dedos por su miembro palpitante, se notaba la inexperiencia de Kris, pero a Minho le excitaba aún más el pensar que era a la primera persona a la que le hacia un oral.

 -Ahora... apóyate en la pared...
-¿Co, co, cómo? –Minho le sonrío y le dio un pequeño beso. 
-Te amo tanto... tan solo haz de cuenta que quieres tirar la pared con tu fuerza de súper macho... yo te ayudaré... por atrás –sonrío divertido. Era increíble el tiempo que se tomaba para disfrutar de su novio.

Kris se apoyo con sus dos manos en la pared inclinándose un poco, dándole una vista perfecta a Minho. El rubio sintió las manos de su novio recorrer toda su espalda con caricias perfectas... hasta pasar por sus muslos... entonces un dedo acaricio su entrada, el modelo besó su omoplato izquierdo al instante en que le metía aquel dedo

-Ohh, Minho...
-Shhh –le beso el omoplato derecho- te amo...

Era el mismo proceso, hasta que tuvo dentro los tres dedos que anteriormente había chupado... su interior se había acostumbrado a la intromisión...

-Ahora entraré en ti... Kris... puedes pedirme que pare ahora mismo –el más alto se giro y le dio un beso apasionado mordisqueándole esos labios esponjosos.
-No seas gay y termina lo que estás haciendo... ¿acaso quieres que lo termine por ti? –Choi sonrío divertido- Te amo... para serte sincero... esto... me está gustando.
-Siempre supe que serías el débil.

Kris tomo de nuevo la posición inclinada, entonces Minho empujo su miembro dentro de él, el fotógrafo suprimió el dolor mordiéndose el labio, después de unos segundos comenzó a moverse, haciéndole saber a su novio que ya estaba listo. Minho lo penetraba lentamente disfrutando cada segundo mientras que masturbaba a su novio. Ambos estaban sumergidos en un máximo placer. Kris gimió fuerte cuando el miembro de su novio toco aquel punto sensible, y entonces el ritmo aumento, Choi entraba y salía de su novio salvajemente al igual que lo masturbaba rápidamente hasta que Kris se corrió en sus manos perdiendo la fuerza, el lo sostuvo entre sus brazos y abrazo un largo tiempo, besando cada pedazo de piel que tenía cerca. 

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-Su folder es perfecto Sr. Wu YiFan
-Gracias Sr Lee
-Dígame ¿qué fue lo que hizo para obtener una sesión fotográfica con Choi Minho? –a Kris solo le basto removerse de su asiento, sentir dolor, para recordarlo.
-Conozco a... alguien, señor.
-Bueno... eso es lo de menos, lo que nos interesa es su magnífica técnica fotográfica. Felicidades, el puesto es suyo.


...

-¿Cuánto tiempo estarás en cama agonizando? –Kris se tapaba la cara con su brazo, tenía una bolsa de agua caliente debajo de él.
-El tiempo que sea necesario, maldito violador –Minho sonrío burlonamente.

-¿Pero te gustó?
-No
-En serio Kris, es importante para mí saber –el rubio se destapo la cara.
-Sí... fue... placentero. Pero no se repetirá.
-Injusto, en todo el tiempo en que tú me has tomado jamás que me queje...
-Ay cállate Minho sé a dónde vas...
-Sí Kris... yo soy el hombre de la casa.

Minho soñaba con ese puesto, Kris lo tenía más que declarado, pero en realidad ninguno era el fijo, a veces ninguno de los dos daba su brazo a torcer.
Minho seguía siendo un modelo reconocido, con el paso de los años el furor ceso pero el reconocimiento y la exclusividad seguía siendo su marca particular.
Kris ahora era el que vivía la gran fama, fotografiando a muchos modelos y cantantes famosos, haciendo la mejor publicidad, se sentía tan satisfecho, había cumplido su sueño profesional e inesperadamente en el camino se había encontrado con el amor.
El momento favorito de ambos jóvenes profesionales, era la noche cuando pasaban un tiempo juntos amándose o cuando se tiraban al piso para platicar de cosas de hombres. Al final uno terminaba cediendo, a veces Minho, algunas veces Kris.





1 comentario:

  1. AHH!!! Y que a mi me trataban de loca por querer inventar un fic de ellos dos juntos D: La verdad es que me encanto, pero sufrí un poco por el papel de minho -Le gusta verlo mas de Uke, y si es con Kris con mayor razón-
    Pero Naaa~~
    Me encanto tu fic :33 -Primera vez que encuentra a alguien con gustos rasos al igual que ella-

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