CAPITULO 1
La chica pelinegra llegó a la
puerta del aula, escucho una voz, su profesor ya había entrado, oh mala suerte
para la joven sabia que al entrar de ultimo recibiría muchas miradas «Incomodo»
pensó. Estaba a punto de girar la
perilla cuando un grito a lo lejos la interrumpió:
-¡Hey tú! ¡Esperaaaa! –llego
hasta ella un chico bajo pelinegro con la respiración entre cortada al parecer
de tanto correr-. ¿Entrarás al salón de clases?
emmm ¿vas en esta clase? –Claudia miro al chico con una cara entre
sorprendida asustada y de que no tenía idea de que hacer- ¿Hola? ¿Eres muda?
No, ¿eres sorda? ah no que tonto no podrías escuchar lo que te digo –el chico
comenzó a hacer señas con las manos- ¿e n t i e n d e s?
-No…
-Oh cielos no me entiendes, lo siento es que no sé usar las señas de los sordomudos, pero si serás mi compañera prometo aprenderlas, es más después de clases iré por un libro a la biblioteca para aprender y entonces… -decía el chico preocupado, Claudia comenzó a reír internamente, no podía creer lo tonto que era, lo mucho y rápido que hablaba.
-Alto, no te preocupes, puedo hablar y escuchar también, y si entraré al aula voy en la clase
-Ohhh que bien ya me había preocupado no me imaginaba a mí en la biblioteca, por favooor se acabaría el mundo –el chico aliviado comenzó a reír-. Entonces entremos juntos al aula, oh por cierto ¿cómo te llamas?
-Clau…
-Yo me llamo Jonghyun, mucho gusto –esbozo una gran sonrisa, que a Claudia le pareció demasiado linda, e hizo una leve reverencia-.
-Yo Claudia mucho gusto igual –sonrió apenada la joven inclinándose también-. Es mejor que entremos creo que vamos llegando unos minutos tarde.
El primero en abrir la puerta fue Jonghyun, Claudia sintió un gran alivio al pensar que no sería ella la primera en recibir las miradas, error, Jonghyun era un modesto caballero que la dejo entrar primero. Visualizó un pupitre a lo ultimo y casi corrió para apartarlo, ni siquiera observo a sus alrededores, en cambio Jonghyun escaneo inmediatamente con la mirada a sus compañeros ahí presentes.
-No…
-Oh cielos no me entiendes, lo siento es que no sé usar las señas de los sordomudos, pero si serás mi compañera prometo aprenderlas, es más después de clases iré por un libro a la biblioteca para aprender y entonces… -decía el chico preocupado, Claudia comenzó a reír internamente, no podía creer lo tonto que era, lo mucho y rápido que hablaba.
-Alto, no te preocupes, puedo hablar y escuchar también, y si entraré al aula voy en la clase
-Ohhh que bien ya me había preocupado no me imaginaba a mí en la biblioteca, por favooor se acabaría el mundo –el chico aliviado comenzó a reír-. Entonces entremos juntos al aula, oh por cierto ¿cómo te llamas?
-Clau…
-Yo me llamo Jonghyun, mucho gusto –esbozo una gran sonrisa, que a Claudia le pareció demasiado linda, e hizo una leve reverencia-.
-Yo Claudia mucho gusto igual –sonrió apenada la joven inclinándose también-. Es mejor que entremos creo que vamos llegando unos minutos tarde.
El primero en abrir la puerta fue Jonghyun, Claudia sintió un gran alivio al pensar que no sería ella la primera en recibir las miradas, error, Jonghyun era un modesto caballero que la dejo entrar primero. Visualizó un pupitre a lo ultimo y casi corrió para apartarlo, ni siquiera observo a sus alrededores, en cambio Jonghyun escaneo inmediatamente con la mirada a sus compañeros ahí presentes.
-Buen lugar Clau, al final
como chicos malos –Jonghyun que la había seguido le guiño el ojo y se sentó en
el pupitre que estaba a su lado, era su único compañero ya que a su izquierda
se encontraba la ventana, la pelinegra no pudo evitar sonrojarse por el guiño
de su guapo nuevo amigo-. ¿Tú crees que sea un día normal de clases? o nos
dejarán libres, o ya sé las típicas presentaciones, ¡qué emoción! Pero en
realidad ya quiero que empecemos a sacar los instrumentos y hacer una banda…
-¡Silencio allá atrás! –el
profesor calló al hablador Jong-. Buenos días jóvenes mi nombre es Shim Changmin
seré su profesor de canto… en realidad temprano por la mañana no es buena hora para hacer trabajar la garganta
así que podríamos cambiar la hora de esta clase…
Después de una larga
introducción del profesor termino la clase antes, alegando que trataría de una
vez el asunto de cambio de horario.
-Hey Clau, ¿cuál es tu edad? –preguntó un curioso Jonghyun.
- Emm, tengo dieciocho –Claudia sumergida en su timidez no mostraba interés –aunque moría- por preguntar a Jonghyun cosas igual de su vida aunque el pequeño amigo con su poder de hablar y hablar ayudaría.
-¿En serio? wooah eres tan pequeña –pellizco una mejilla de la pelinegra sorprendiendo a esta-. Yo tengo veinticuatro, ¡ay que anciano me siento a tu lado! pero mi cara es joven, ¿vez? es de familia, tenemos en los genes el don de la juventud…
-Oh ya veo…
-Clau, emmm, ¿te soy molesto? porque si es así me puedo alejar si gustas, no quisiera incomodarte y bueno…
-¡No! –dijo una alarmada Claudia al ver la cara triste de Jonghyun, y ahora se encontraba molesta con ella misma por alejar a la primera persona que la ha hablado, en realidad no es que lo quisiera alejar, sino que ella se encontraba tan sorprendida con Jong como hablaba y el tan confiado que era, cero timidez, tan distinto a ella, le hacía pensar que estar junto a Jong tal vez le haría cambiar de actitud y así podría comenzar su nueva vida, pero ahora al parecer estaba arruinando todo-. Lo siento mucho Jonghyun, lo que pasa es que… no soy una persona tan extrovertida como tú, y bueno…emmm, se me hace un tanto difícil comunicarme con las person…
-¡AHHHHH! Lo hubieras dicho desde un principio… ah ya sé que llego a espantar, mis amigos dicen que no paro de hablar ¿si hablo mucho me dirás? … oh que cosas de la vida, que te parece si vamos a la cafetería en lo que empieza la próxima clase… ahhh vamos yo invito no seas tímida… mira que yo también soy nuevo y bueno… exploremos juntos será divertido… ¿crees que hayan chicas solteras por aquí?... aigoo espero que sean de mi edad, en serio que me siento anciano -Jonghyun era una maquina de palabras e ideas imparable, Claudia atinaba a asentir lo que Jong le decía.
Así pasó un primer día de clases, en compañía de su único amigo Jonghyun, y no es que Jonghyun se haya limitado a hablar con los demás de hecho ya lo había hecho, se podría decir que en el primer día de clases ya era el más popular entre los de nuevo ingreso. Claudia se sintió tan extraña ante eso, pensó que como Jonghyun ya había hablado y hecho amistad con otras personas ya no se juntaría más con ella, pero fue todo lo contrario, el mayor se había encargado de andarla junto a él por todos lados presentándola ante todos como su pequeña y linda dongsaeng. Acto que a la joven chica le pareció tierno e incluso le dio algo de confianza.
Se sentía mejor, hasta podía asegurar que con un poco más de seguridad en sí misma comparada con la que tenía esta mañana. Durante su viaje en el metro, en el cual iba también Jong ya que se negó a dejarla ir sola, solo que en esta ocasión el cansancio del día había hecho estragos en él manteniéndolo callado y dormido –así cuidaba a su pequeña dongsaeng-, iba sumergida en sus pensamientos en aquel cómodo silencio.
«Creo que este será un gran año escolar, debo confiar en que así será, todo pareció marchar bien hoy… y Jonghyun es muy buena compañía, me siento segura junto a él ¿qué podría salir mal? nada del otro mundo me ha pasado y no creo que pase»
-Hey Clau, ¿cuál es tu edad? –preguntó un curioso Jonghyun.
- Emm, tengo dieciocho –Claudia sumergida en su timidez no mostraba interés –aunque moría- por preguntar a Jonghyun cosas igual de su vida aunque el pequeño amigo con su poder de hablar y hablar ayudaría.
-¿En serio? wooah eres tan pequeña –pellizco una mejilla de la pelinegra sorprendiendo a esta-. Yo tengo veinticuatro, ¡ay que anciano me siento a tu lado! pero mi cara es joven, ¿vez? es de familia, tenemos en los genes el don de la juventud…
-Oh ya veo…
-Clau, emmm, ¿te soy molesto? porque si es así me puedo alejar si gustas, no quisiera incomodarte y bueno…
-¡No! –dijo una alarmada Claudia al ver la cara triste de Jonghyun, y ahora se encontraba molesta con ella misma por alejar a la primera persona que la ha hablado, en realidad no es que lo quisiera alejar, sino que ella se encontraba tan sorprendida con Jong como hablaba y el tan confiado que era, cero timidez, tan distinto a ella, le hacía pensar que estar junto a Jong tal vez le haría cambiar de actitud y así podría comenzar su nueva vida, pero ahora al parecer estaba arruinando todo-. Lo siento mucho Jonghyun, lo que pasa es que… no soy una persona tan extrovertida como tú, y bueno…emmm, se me hace un tanto difícil comunicarme con las person…
-¡AHHHHH! Lo hubieras dicho desde un principio… ah ya sé que llego a espantar, mis amigos dicen que no paro de hablar ¿si hablo mucho me dirás? … oh que cosas de la vida, que te parece si vamos a la cafetería en lo que empieza la próxima clase… ahhh vamos yo invito no seas tímida… mira que yo también soy nuevo y bueno… exploremos juntos será divertido… ¿crees que hayan chicas solteras por aquí?... aigoo espero que sean de mi edad, en serio que me siento anciano -Jonghyun era una maquina de palabras e ideas imparable, Claudia atinaba a asentir lo que Jong le decía.
Así pasó un primer día de clases, en compañía de su único amigo Jonghyun, y no es que Jonghyun se haya limitado a hablar con los demás de hecho ya lo había hecho, se podría decir que en el primer día de clases ya era el más popular entre los de nuevo ingreso. Claudia se sintió tan extraña ante eso, pensó que como Jonghyun ya había hablado y hecho amistad con otras personas ya no se juntaría más con ella, pero fue todo lo contrario, el mayor se había encargado de andarla junto a él por todos lados presentándola ante todos como su pequeña y linda dongsaeng. Acto que a la joven chica le pareció tierno e incluso le dio algo de confianza.
Se sentía mejor, hasta podía asegurar que con un poco más de seguridad en sí misma comparada con la que tenía esta mañana. Durante su viaje en el metro, en el cual iba también Jong ya que se negó a dejarla ir sola, solo que en esta ocasión el cansancio del día había hecho estragos en él manteniéndolo callado y dormido –así cuidaba a su pequeña dongsaeng-, iba sumergida en sus pensamientos en aquel cómodo silencio.
«Creo que este será un gran año escolar, debo confiar en que así será, todo pareció marchar bien hoy… y Jonghyun es muy buena compañía, me siento segura junto a él ¿qué podría salir mal? nada del otro mundo me ha pasado y no creo que pase»
Al parecer Claudia quería
tomar ya las riendas de su camino, pero el destino… es incierto.
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